Incendian encapuchados patrulla en Chilpancingo

Antes, policías replegaron a padres de los 42 normalistas desaparecidos en Iguala cuando solicitaban audiencia con el Poder Judicial de la federación.

Chilpancingo

Un grupo de de encapuchados prendió fuego a una patrulla de la Policía Estatal, además de que rompieron los cristales y poncharon las llantas a la unidad de traslados 0012 en la que habían llegado a declarar siete presos del fuero federal.

Antes, policías antimotines habían replegado a los papás de los 42 normalistas desaparecidos cuando solicitaban una audiencia con el Poder Judicial de la Federación para cuestionar que no haya una investigación abierta contra el ex alcalde de Iguala, José Luis Abarca Velazquez, y su mujer, María de los Ángeles Pineda Villa, por el delito de desaparición forzada.

Alrededor de las 13:00 horas un grupo de padres de familia de la normal rural arribó a la calle 5 de mayo del centro de la ciudad para solicitar una audiencia con los titulares del juzgado 1 de distrito y el juzgado séptimo, razón por la que cerraron la vialidad y se plantaron frente a la puerta de acceso.

Durante dos horas los jefes de familia esperaron que les atendieran sin obtener respuesta, lo que generó inconformidad.

Vidulfo Rosales Asierra, abogado de Centro de Derechos Humanos de la Montaña, explicó que José Luis Abarca y su esposa solamente están sujetos a proceso por los delitos de delincuencia organizada,  lavado de dinero y delincuencia organizada, pero prácticamente se les ha exonerado por la desaparición forzada de los 42 normalistas rurales de Ayotzinapa, por esa razón es que decidieron movilizarse este lunes en Chilpancingo.

Pretendían dialogar con los representantes del Poder Judicial de la Federación en Chilpancingo, sin embargo, las puertas permanecieron cerradas.

Después de las 15:00 horas arribó al perímetro de la calle 5 de mayo un grupo de aproximadamente 200 policías antimotines, aunque habían sido reforzados por maestros disidentes los padres optaron por retirarse, fue entonces cuando un grupo de de encapuchados le prendió fuego a la patrulla UT011 de la Policía Estatal, la cual quedó calcinada en cuestión de minutos.

También quebraron los cristales y poncharon las llantas de la unidad de traslados 0012 en la que habían llegado a declarar siete presos del fuero federal.

El repliegue se registró sin enfrentamientos, aunque si hubo detonaciones de petardos, por lo que parte importantes del Centro de Chilpancingo fue cerrado a la circulación vial.