Denuncian presunta negligencia médica en el IMSS Tapachula

El hombre, de 70 años, fue hospitalizado a mediados de diciembre por hipertensión, sin embargo, durante su estancia en el nosocomio su estado físico se deterioró.  

Tapachula

Presuntas irregularidades en el servicio del Instituto Mexicano del Seguro Social a un septuagenario causarían su muerte en Tapachula, Chiapas, denunció el presbítero César Augusto Cañaveral Pérez, coordinador de la Pastoral de Movilidad Humana de la Diócesis del Soconusco.

El religioso presentó las denuncias correspondientes ante autoridades de justicia y organismos de derechos humanos de lo que calificó como negligencia médica que llevarían al deceso de Juan Manuel Cañaveral Hernández, de 70 años de edad.

Ante diversos medios de comunicación, el presbítero precisó que Cañaveral sólo sobrevivió 20 días a su internamiento en el hospital del IMSS de Tapachula, donde se encuentra la delegación de esa dependencia federal encabezada por Aarón Yamil Melgar Bravo.

El anciano fue hospitalizado a mediados de diciembre por hipertensión, sin embargo, durante su estancia en el nosocomio su estado físico se deterioró. Mencionó que desde el inicio no fue conducido a urgencias o terapia intensiva, pese a que su situación era delicada.

Los familiares solicitaron análisis médicos que, asegura el coordinador católico, fueron alterados y posteriormente desaparecidos, lo que retrasó la atención al adulto mayor, situación que empeoró al ordenar una tomografía que no se pudo realizar porque “no sirven los aparatos”, dijo Cañaveral.

Otras irregularidades que documentó el denunciante fueron el taponamiento de los catéteres a través de los que defecaba el paciente y la obstrucción de la sonda con la que era alimentado por falta de revisión y colocación errónea, repectivamente.

También fractura de costillas al efectuarle una resucitación manual por parte de practicantes debido a la falta de personal médico; no se detectó a tiempo que padecía neumonía y se realizaron estudios de hemodiálisis por personal no capacitado.

Finalmente, uno de los médicos ordenó que ya no fuese alimentado ni medicamentado,  “y eso no es otra cosa que una eutanasia o inducir la muerte a una persona enferma”. Al fallecer el anciano, el personal trató de obligar a firmar documentos a los familiares para evadir responsabilidades, aseguró el sacerdote.

Por su parte, al solicitar la versión oficial del delegado Yamil Melgar Bravo, la delegación del IMSS en Tapachula informó que ya se investigan los hechos, sin embargo, por las normativas del instituto no pueden proporcionar ningún detalle.