Huimanguillo, 'trampa' por robos armados a piperos

En lo que va de 2015, gasolineros de Tabasco reportaron el hurto de 20 unidades; Pemex cerró un oleoducto, pero generó desabasto de combustible.

Villahermosa

La participación de gente armada y de la delincuencia organizada originó la explosión de la pipa en San Miguel Zapotal, municipio de Huimanguillo, que dejó 20 muertos y 10 heridos, y es la principal línea de investigación que sigue la Fiscalía General de Tabasco.

El fiscal del estado, Fernando Valenzuela, confirmó que una de las hipótesis con mayor fuerza, tras la explosión del pasado 26 de marzo, es que sujetos armados "obligaron al conductor a que disminuyera la velocidad, el conductor tomó el carril del acotamiento y la carga lo venció".

Mencionó que cuando la unidad quedó a un lado de la carretera, abrieron una de las válvulas de la pipa, pero el combustible inundó un pastizal con gasolina.

Tres horas después, dijo, se produjo un flamazo cuando pobladores estaban llenando cubetas, garrafones y bidones de gasolina, donde dos personas murieron en el sitio y otras 18 fallecieron en días posteriores.

El fiscal mencionó que al parecer el flamazo fue provocado presuntamente por una de las mismas personas que participaban en la recolección de combustible.

De acuerdo con Roberto Calderón, presidente de la Unión de Gasolineros de Tabasco, uno de los principales objetivos para la delincuencia organizada son los piperos que transitan por ahí, pues en cada camión transportan 60 mil litros, cuyo valor es de 800 mil pesos.

En lo que va del año se han reportado 20 casos de robo de pipas y la pugna entre grupos delincuenciales por la ordeña de gasolina es uno de los principales problemas en esta región, en la que se ubican 17 ductos de Pemex.

La investigación se originó porque el año pasado los municipios de Cárdenas y Huimanguillo acumularon 174 casos por robo de combustible, 97 de ellos tan solo en las comunidades Blasillo, Pejelagartero, Palo Mulato y San Miguel Zapotal. En lo que va del año, en la zona se han reportado 20 robos de pipas, confirmó Calderón.

La carretera de peaje Coatzacoalcos-Cárdenas-Villahermosa, sitio por donde este grupo armado detuvo al conductor de la pipa y lo obligaron a detenerse, es de los principales pasos de combustible para abastecer Tabasco, el norte de Chiapas y el poniente de Campeche.

De acuerdo con el líder de los gasolineros, desde febrero de este año Petróleos Mexicanos cerró el oleoducto Pajaritos en Coatzacoalcos hacia Villahermosa, provocando desabasto en más de 150 estaciones de servicio.

"Nosotros alertamos. Definitivamente, tememos a grupos de la delincuencia organizada, porque antes de la explosión de la pipa multimencionada, ya teníamos dos vehículos robados, lo cual indica que estábamos siendo acosados. No obstante, ya dimos alerta a Petróleos mexicanos", dijo Calderón.

De acuerdo con la Fiscalía del estado, una familia de cuatro integrantes fue acribillada el pasado viernes por la zona a consecuencia de la explosión de la pipa. De hecho, el fiscal Valenzuela indicó que uno de los asesinados era un agente investigador de la Secretaría de Seguridad Pública de Tabasco y que se dedicaba a investigar sobre el robo de combustible en la zona.

"Tiene que ver con el robo de combustible, posiblemente el occiso estaba en la investigación. Ignoramos todavía esos detalles, pero está en el contexto del robo de combustible. Es muy probable que se trate de un conflicto (entre bandas), pero nos queda claro que estamos en presencia de crímenes en el marco del robo de combustible", informó el fiscal.

El Ejército vigilará la zona

Para frenar el delito, el secretario de Gobierno de Tabasco, César Raúl Ojeda, informó que elementos del Ejército mexicano llegarán a la zona para supervisar las carreteras y evitar la ordeña de ductos y el robo de combustible.

En la comunidad de San Miguel Zapotal es, además de un importante botín para las bandas delincuenciales, una bomba de tiempo en caso de que la autoridad no realice supervisiones y vigilancia, debido a que por este sitio, de solo dos mil habitantes, pasan 17 ductos de Pemex.

El sistema distribuye combustible a gasolineras de la región, entre ellos el oleoducto Pajaritos Coatzacoalcos-Villahermosa,sien-
do uno de los lugares más vulnerables para el robo de combustible, por lo que se teme otra desgracia.

"Queremos más vigilancia porque peligramos todos. Han habido ductos que se han derramado y no sabemos si los abren", explicó Benito Martínez, delegado municipal en la zona.

De hecho, Calderón informó que los gasolineros tuvieron una reunión con autoridades de Petróleos Mexicanos el año pasado para llevar la voz de alerta.

"Nos reunimos con el gerente de estaciones de servicio, con el gerente de almacenamientos, con gente encargada de la seguridad nacional, nos dijeron que hubo un acuerdo para implementar una estrategia de protección en la que participaría el gobierno estatal, pero no hemos visto nada", declaró.

Los gasolineros expusieron que el actual desabasto de gasolina en la región y los constantes robos se deben a que Petróleos Mexicano cerró la llave del oleoducto Pajaritos-Coatzacoalcos-Villahermosa.

Hay temor en San Miguel

En el poblado de San Miguel las familias de los deudos y la gente tiene miedo de hablar de lo sucedido.

Por lo pronto, en el panteón municipal fueron habilitadas 20 tumbas para los fallecidos, como la familia Candelero Correa, que perdió a cuatro integrantes, uno de ellos es Abimael, de 29 años y un menor permanece hospitalizado con quemaduras en más de 60 por ciento de su cuerpo.

"Fue un horrible estallido. Nada más fue lo que se vio y vibró la tierra donde estaba. Fue algo horrible. Corrimos a tratar de auxiliarlos, pero fue imposible porque estaban quemados y se les desprendía la piel", dijo Lorenzo Correa, vecino del lugar de la explosión.

Además de los 20 muertos y las 10 personas heridas de gravedad, el accidente dejó 37 niños de 15 familias sin padre o madre, por lo que el gobierno de Tabasco realiza una valoración para que sean becados e indemnizados.



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