Futbol, ‘nuevo empuje’ para Valle de Bravo

Como parte de la estrategia de seguridad en el municipio se obtuvo un descuento de 75% para comprar la franquicia del Deportivo Vallesano y, con ello, reactivar este deporte.
El estadio Capilla Bicentenario fue resguardado por 20 policías estatales durante el partido inaugural.
El estadio Capilla Bicentenario fue resguardado por 20 policías estatales durante el partido inaugural. (Archivo)

Estado de México

Frente a la virgen de Guadalupe y el Sagrado Corazón, José Santos, alias Acapulco, pide en silencio ayuda para que su equipo, el Deportivo Vallesano FC Valle de Bravo, derrote a los Aztecas de Ciudad Altamirano.

Es el inicio del torneo de la Tercera División profesional y no quieren perder, no deben, pues acaban de adquirir la franquicia con el nombre del equipo.

Terminada la oración, Acapulco, que porta el número 12, dice a sus compañeros: “En el campo ustedes son mi familia, yo me voy a rajar la madre, ¡que lo hagan todos, no nada más yo! ¡Hay que darles, cabrones! ¡Por los que nos ayudaron a obtener la franquicia!”

Tajante, el entrenador, Marco Antonio Ferreira, cierra el momento con las últimas instrucciones: “¡Vamos a enseñarles a respetar esta cancha! No se metan con los árbitros, déjenlos trabajar, ustedes a los suyo”. Un abrazo colectivo, una porra y todos abandonan los vestidores.

En el campo los espera Alejandro Martí junto al alcalde de Valle de Bravo, Francisco Reynoso, quienes darán la patada inicial por ser anfitriones del primer partido de la temporada. “Durante las reuniones de seguridad que sostuvimos el mes pasado a raíz de los secuestros registrados en esta localidad, Reynoso me platicó que ya no teníamos equipo de tercera división. Tuve suerte de mi amistad con Justino Compeán, presidente de la Federación Mexicana de Futbol, quien me contactó con el presidente de esa rama”, cuenta Martí, titular de México SOS.

Los frutos de aquella reunión (junto con la estrategia de Ejército, Marina y gendarmería para contrarrestar la inseguridad) significaron un descuento de 75 por ciento en el precio de la franquicia, lo que les permitió reactivar el futbol en este pueblo mágico.

El pago fue pactado en medio millón de pesos, que será entregado en abonos. “Pasé la charola entre los cuates, esto se está haciendo con dinero de todos y esperamos tener suerte para que con el tiempo el Deportivo Vallesano pase a segunda división y, ojalá, hasta la primera”, confía Martí.

La noticia motivó a algunos jugadores, quienes regresaron a la agrupación, y otros se integraron al Manchester de Metepec o juegan en el Distrito Federal; muchos adolescentes novatos hicieron pruebas con el deseo de integrarse al nuevo Vallesano, aquel que en 2013 el Club Mérida puso a la venta por haber quedado en octavo lugar de la liguilla.

“Tenemos un joven de Acapulco, un defensa de Amanalco, un arquero de Acámbaro, dos compañeros de San Mateo Atenco y el resto son vecinos de Valle de Bravo”, enlista Francisco Reyes, vicepresidente y apoderado legal del equipo; él fue jugador del San Mateo Atenco en la Segunda División en los ochenta.

Todos sus futbolistas tienen entre 15 y 19 años y dice que algunos reciben becas económicas de 750 pesos semanales, mientras que a los externos se les apoya con hospedaje y alimentación. “El objetivo es alejarlos de los vicios, que hagan deporte y vean al fut como una carrera profesional. En la segunda división ha habido jugadores de este municipio, incluso tuvimos un joven en Club América”, precisa.

El entrenador Ferreira, hijo del Chato Ferreira, conocido ex arquero del Toluca, estaba trabajando con el dos veces finalista equipo de Atlacomulco cuando recibió la invitación de hacerse cargo del nuevo Deportivo Vallesano. Así, hace tres semanas comenzó a trabajar con estos jóvenes que hoy sueñan con triunfar en la Tercera División.

UNA CANCHA PROFESIONAL

Por el estadio Capilla Bicentenario, inaugurado en 2006, pasó el equipo Toluca y hasta la selección nacional. Después quedó olvidado por las administraciones locales hasta que, hace unos meses, el gobierno en turno invirtió entre 50 mil y 100 mil pesos para su rehabilitación.

El resultado: pasto nuevo, sistema de riego subterráneo, remodelación de oficinas e instalación de agua caliente y electricidad en vestidores y sanitarios. Por eso Femexfut avaló que sea la única cancha autorizada para inaugurar el ciclo.

“En Valle de Bravo tenemos 44 comunidades y cada una tiene su cancha de futbol, pero en épocas de sequía no tienen pasto. Por eso vamos a impulsar también la colocación de canchas de futbol rápido con pasto artificial, para que los jóvenes tengan más espacios deportivos”, adelantó el alcalde.

Oliver Rebollar tiene 18 años, funge como capitán del Deportivo Vallesano, pero como jugador y habitante de Valle de Bravo habla de los contratiempos que enfrentaron en los últimos meses para su entrenamiento.

“A mí me gustó la idea de que entrara mucha seguridad, porque uno ya no podía salir ni a entrenar, no tenía esa seguridad de saber que podía salir y regresar a mi casa. La deportiva se encuentra en la reserva ecológica de Monte Alto y subir allá era inseguro. Pero como ahí se estableció una parte del Ejército, entonces allí íbamos”, dice.

Su compañero Enrique Cardoso, de 16 años, comenta: “De hecho entrenábamos más temprano porque en la noche había más inseguridad. Ahora tenemos un gran compromiso, mover a los jóvenes que perdieron la línea de su viaje para que se enfoquen en mejores cosas”.

El estadio luce casi nuevo, excepto por las viejas butacas para 400 asistentes (casi la mitad del estadio). “Este equipo dará un nuevo empuje a Valle de Bravo y será un ejemplo para los chavos, para que hagan de este un municipio ejemplar tras la banda de secuestradores que operó aquí. En enero les daremos un nuevo uniforme, estará precioso; le pedí a mi mujer que me apoyara en las compras, porque ella consigue muy buenos precios”, cuenta Martí.

El año pasado la cadena Oxxo patrocinó al club, pero para 2015 se contempla invitar a dos o tres empresas más.

¡GOOOL!

Desde la banca el entrenador Ferreira no pierde detalle del partido y grita instrucciones a los jugadores. No están en el Mundial de Brasil, pero hay momentos emocionantes: un penal, una patada, una caída  y una lesión que requiere la intervención de los paramédicos (quienes también son bomberos). Dentro del Capilla Bicentenario, 20 policías estatales vigilan la seguridad; no obstante, no pueden ser omisos al gol que el Deportivo Vallesano anotó en el primer tiempo. Fue el único del partido.