Protestan normalistas en Procuraduría de Guerrero

Los estudiantes colocaron las fotos de sus compañeros desparecidos en el edificio y automóviles que estaban estacionados en el lugar.

Chilpancingo

Estudiantes de la Normal Rural de Ayotzinapa se metieron a las instalaciones de la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE), en cuyas paredes, ventanales y vehículos pegaron las fotografías de sus 43 compañeros desaparecidos desde la jornada del 26 de septiembre.

Aproximadamente a las 12:15 horas del martes 7 de octubre, cerca de 400 estudiantes de la Normal Rural Raúl Isidro Burgos llegaron al lado sur de la ciudad, estacionaron los autobuses de pasajeros en que se trasladan sobre la lateral del boulevard Vicente Guerrero y de ahí caminaron hacia las instalaciones de la PGJE.

Caminaron un tramo de cien metros y tuvieron a la vista el primer filtro de vigilancia resguardado por elementos de la Policía Ministerial de Estado (PME), los agentes al notar la cercanía de los estudiantes se replegaron y permitieron el paso de los mismos.

Aunque no hubo agresiones hacia los trabajadores, la mayoría de funcionarios, auxiliares, secretarias y personal administrativo se retiraron a toda prisa.

Los jóvenes no quebraron cristales ni el equipo de la dependencia, se limitaron a pegar en las paredes, ventanales, monitores de televisión, pantallas de computadoras y vehículos oficiales carteles con las imágenes de sus compañeros.

Los desaparecidos llegaron a la PGJE

Jonás Trujillo González llegó hasta la puerta de la oficina del fiscal general del estado Iñaky Blanco Cabrera, de mirada fuerte, robusto, cabello corto y negro. No pudo pronunciar palabras y ni siquiera pedir audiencia, sus compañeros lo llevaron retratado en una pequeña hoja de papel que colocaron bajo el distintivo del titular del órgano encargado de perseguir los delitos en la entidad.

No fue el único, sobre la pieza de madera quedó estampado también el rostro de Christian Alfonso Rodríguez y Christian Tomás Colón Garnica.

En los pasillos de acceso quedaron José Angel Navarrete González, Antonio Santana Maestro, Marco Antonio Gómez Molina, Eduardo Bartolo Tlatempa, Emiliano Gaspar de la Cruz y Felipe Arnulfo Rosa, entre otros.

Todos eran rostros jóvenes con expresiones serenas que se quedaron pegados en las paredes y ventanas, los trabajadores que no alcanzaron a salir se limitaron a observarlo en silencio, no cruzaron palabras y pacientemente esperaron a que se retiraran.

Después de tapizar parte del inmueble hubo un pequeño mitin en la explanada principal, en la retirada lanzaron la consigna que caracteriza el movimiento desde hace diez días:

¡Vivos se los llevaron, vivos los queremos!

Van a la caseta y emisoras del radio

Los autobuses ya estaban cerca de la salida sur de Chilpancingo, por eso los estudiantes ordenaron que se tomara el rumbo de la Autopista del Sol, llegaron a la caseta de peaje de Palo Blanco y una vez más abrieron la circulación.

Clausuraron los módulos de cobro y dejaron pasara libremente a los automovilistas, aunque sí pidieron una cooperación voluntaria para financiar el movimiento, que inició desde que conocieron el saldo de los ataques en Iguala.

Antes, hubo comisiones que recorrieron las principales emisoras de radio de la ciudad, en donde ratificaron su petición de justicia y confirmaron la marcha de este miércoles 8 de octubre, en la que volverán a reclamar la presentación con vida de sus compañeros.