Forman empleados hoteleros valla humana para que visiten Acapulco

Apoyados con cartulinas taxistas, meseros, Cheffs, monjas, parrilleros, camaristas, personal administrativo, bellboys, entre otros, invitaron al turismo a volver al puerto, al tiempo que ...

Acapulco

Cientos de empleados de hoteles, restaurantes, taxistas, de seguridad, steward, bellboys, cocineros, chef, personal administrativo, contadores, monjas, meseras y directivos conformaron una gran valla humana para pedir al turismo que venga al puerto de Acapulco.

Desde las 17:00 horas empezaron a salir de sus empleos y con cartulinas de "Ven a Acapulco, te necesita", "Ven al bello puerto de Acapulco", "Te esperamos con los brazos abiertos"; así decenas de trabajadores de hoteles, restaurantes, bares, discotecas, tiendas y hasta de taquerías, se formaron.

En la costera Miguel Alemán se fueron conformando los puntos de reunión, sin afectar las vialidades.

Era desde el asta bandera, galerías Acapulco, Universidad Americana, glorieta de la Diana, glorieta del CIA y hasta el Gran Hotel donde trabajadores, estudiantes, niños y prestadores de servicios turísticos, todos era uno solo pidiendo a los turistas que vengan al puerto de Acapulco.

Placida Gómez Carbajal, es una mujer de 55 años de edad, camarista del hotel Calinda y dice que todos los días tiene que atender 12 habitaciones, pero que desde que empezó lo de Iguala, ya no hay turistas.

"Desde entonces no tenemos trabajo, no ha venido la gente y nosotros queremos que venga para que nosotros tengamos trabajo y les llevemos de comer a nuestra familia, a nuestros hijos, a nuestros nietos y a nuestros padres, para darles.

"Que vengan que nosotros los estamos esperando (a los turistas) que todo está bien, que no tengan miedo", dijo la trabajadora Placida Gómez.

Héctor Pérez Rivero, gerente hotelero, explicó que sus trabajadores y servidores turísticos se han manifestado para expresar su inconformidad por tantas protestas y afectaciones que tiene el destino turístico de Acapulco.

"Lamentamos muchísimo la desaparición de estos jóvenes, yo como padre lo entiendo, y no tiene precio.

"Pero estamos siendo muy afectados, hay gente que trabaja como eventual en el hotel, pero los tuvimos que regresar porque no hay cuartos suficientes para darles empleo, esa es la verdad", justifico.