Festival de heavy metal divide a vecinos de Texcoco

Unos están en contra por el "caos" que puede generar tanta gente y otros consideran que impulsará el turismo.
El espectáculo se promociona en bardas del municipio mexiquense y del Distrito Federal.
El espectáculo se promociona en bardas del municipio mexiquense y del Distrito Federal. (Alejandro Madrigal)

Texcoco

Vecinos y comerciantes del municipio de Texcoco, Estado de México, debaten sobre la realización de un festival de rock, heavy metal y hard rock llamado Hell and heaven, que se realizará en marzo en las instalaciones de la Feria Internacional del Caballo.

Algunos se oponen y creen que los asistentes, cerca de 200 mil proyectados, pueden generar desmanes y caos en la zona. Además argumentan la falta de servicios e infraestructura para atender a tantas personas.

Sin embrago, hay quienes consideran que es una punta de lanza para detonar el turismo en la zona y demostrar que en el municipio puede haber conciertos masivos de cualquier género musical.

En una barda que divide la avenida más importante de Texcoco tiene una pinta que anuncia a los gruperos de Pesado, a Los románticos de arcoiris y la próxima Feria del Caballo, pero al lado de estos tres anuncios coloridos se aprecia una más en negro y blanco: Hell and Haven, 15 y 16 de marzo. Kiss y Guns N' Roses en Texcoco.

Un festival que se ha organizado en Guadalajara con la presencia de bandas como Megadeth y Motorhead.

Luis Perea, vecino del lugar de 64 años, pasa por esa barda y recuerda sus años como rocanrolero: "Mis nietos me dicen 'rucanrrolero' por mi edad. Soy fan de Kiss y ahora no puedo creer que vayan a estar aquí en Texcoco".

Está emocionado por ver a una de sus bandas favoritas, pero le preocupa la oleada de personas ajenas al municipio, las cuales, dice, pueden traer problemas.

De acuerdo con los organizadores del festival, durante dos días Texcoco recibirá cerca de 200 mil personas para presenciar más de 30 bandas como Korn, Testament, Lamb of God, Rob Zombie, Angra, Opeth, Misfits y Sepultura, entre otros.

Sin embargo, algunos comerciantes tienen dudas sobre la convocatoria "porque no hay tantos hoteles ni servicios en Texcoco para atender tanta gente", afirma José Pascual, del mercado de la zona.

"Creo que el municipio debe replantear una mejor estrategia de seguridad para recibir a tantas personas y que sea un concierto exitoso y con saldo blanco", agrega el comerciante.

Sobre estos temores, el municipio tenía dudas de aceptar el concierto, principalmente por los regidores "conservadores", pero la presidenta municipal, Delfina Gómez, comprendió que en la región también debe abrirse espacios para los 14 mil 900 jóvenes que tiene el ayuntamiento y fomentar el turismo.

"Ser roquero no significa ser drogadicto ni problemático. Tuve que investigar qué ha pasado en Guadalajara y finalmente sé que es gente que tiene su estilo, valores y sus propias reglas.

"Tenía dudas sobre cómo iba a reaccionar la gente ante un concepto musical diferente a lo acostumbrado y tengo buena respuesta de los jóvenes", explica la alcaldesa.

A principios de enero, en Twitter se propagaron denuncias sobre una falta de organización, temas conservadores, pero principalmente por el "caos que se pudiera generar" por la asistencia y el tránsito de vehículos procedentes del Distrito Federal.

Sin embargo, Juan Carlos Portugués, líder de los barbacoyeros, espera que la presencia de personas ajenas al municipio deje una derrama económica importante para la zona.

"Quisiéramos que a este concierto que es de rock pesado y viene gente de cierto índole, vengan con pensamiento sano a divertirse, a no hacer desmanes, y dejar una importante derrama en el municipio, que en verdad nos hace falta", dice uno de los comerciantes.

El ayuntamiento y la Unión de Comerciantes de Texcoco apoyaron el festival y esperan que detone el turismo en la zona, ya que se promocionarán sitios y actividades de la localidad.