Exigen con huelga de hambre víveres para 140 mil habitantes de la Sierra

Un grupo de 23 personas se instaló afuera de la Casa Guerrero y denunciaron que a 23 días de que Manuel azotó al estado al menos 500 comunidades distribuidas en 14 municipios de la Sierra Madre ...

Guerrero

Un grupo de 23 personas instaló una huelga de hambre en la residencia oficial Casa Guerrero, exigen el envío de víveres a la parte alta de la sierra, en donde hay por lo menos 500 comunidades incomunicadas con 140 mil habitantes en condiciones de vulnerabilidad.

Los integrantes del ayuno colectivo señalaron que a 23 días del golpe de agua provocado por la tormenta tropical Manuel, al menos 144 mil ciudadanos de 500 comunidades distribuidas en 14 municipios de la Sierra Madre del Sur sufren de incomunicación, no tienen víveres ni reciben la atención médica que necesitan.

El dato fue proporcionado por casi 200 personas que realizaron una marcha en la capital de Guerrero, la mayoría son comisarios, delegados y familiares de personas que enfrentan la crisis humanitaria más severa de su existencia.

Enoé Salto Cortés, originaria de Coyuca de Catalán participó en una concentración promovida por representantes de comunidades que no han recibido ningún tipo de apoyo, por lo que están sumamente desesperados.

Mencionó que en la parte baja de la Sierra los ciudadanos afectados ya recibieron diferentes apoyos porque se habilitaron rápidamente sus accesos, pero explicó que cerro arriba sus poblaciones están dispersas, en tanto que la mayoría de sus caminos fueron cortados por el desgajamiento de los cerros.

Explicó que la Sierra es una región económica no reconocida oficialmente, hay 14 municipios con zonas de influencia en la misma y se integra con 500 comunidades que albergan a por lo menos 144 mil personas.

Entre los municipios que tienen poblaciones en la zona están Zihuatanejo, Petatlán, Coyuca de Catalán, Ajuchitlán del Progreso, Coahuayutla, Atoyac, Heliodoro Castillo, Chilpancingo, San Miguel Totolapan, Tecpan y la Unión, entre otros.

Era tal la falta de respaldo institucional, que la semana pasada un grupo de sierreños se plantó durante varios días en el helipuerto de la ciudad para gestionar vuelos que les permitieran llegar a las comunidades con enfermos graves, principalmente se buscó a niños y mujeres embarazadas.

La representante sostuvo que son muchos los casos de mujeres que parieron sin la atención médica correspondiente y aunque en la totalidad de los casos el producto nació bien, hoy necesita de cuidados que no se les pueden proporcionar porque no tienen centros de salud funcionando.

Concepción Hernández Solano, ex presidente municipal de Tlacotepec señaló que vía terrestre es imposible llegar a muchos pueblos, por aire se complica cuando hay niebla densa o precipitaciones intensas, razón por la que ya prevalece la desesperación.

Durante hora y media el contingente marchó por las ya saturadas vialidades de Chilpancingo, al final llegaron a la residencia oficial Casa Guerrero y solicitaron que se les atendiera.

Como no hubo respuesta decidieron cerrar dicha puerta, luego elaboraron una lista en la que se anotaron 23 personas que declararon la instalación de una huelga de hambre.

“Nos vamos a morir en la raya”, dijo el dirigente natural Severo Oyorzabal, quien reiteró que la situación que viven los habitantes de la Sierra es muy complicada, pero indicó que dicha información no se ha difundida porque no hay manera de que los medios de comunicación lleguen sin caminar durante muchas horas.