Hacen ‘lista’ de bares peligrosos en Cuernavaca

El documento fue realizado por escuelas que enseñan inglés a extranjeros, debido a que la matrícula de estos alumnos ha bajado por el incremento de la violencia en la ciudad.  
Asesinados en el bar de Cuernavaca, Morelos.
Policía llega a bar de Cuernavaca, Morelos. (Archivo) (David Monroy)

Morelos

Escuelas de la ciudad de Cuernavaca, en donde se imparten clases de español a extranjeros, elaboran un 'padrón' de bares, centros nocturnos y hasta meseros que pueden ser peligrosos para sus alumnos, con el fin de evitar que los visitantes sean víctimas de violencia.

El documento, repartido y exhibido en las escuelas, contiene nombres de bares y centros nocturnos, así como fotos y nombres de trovadores y meseros que han abusado sexualmente de estudiantes, al ponerles drogas en las bebidas.

"Siempre hemos cuidado a nuestros alumnos, particularmente a nuestras alumnas, pero en los últimos años hemos incrementado estos cuidados para que pongan atención con quiénes se vinculan, a dónde van y hasta qué taxi toman. Sin embargo, esta lista ó padrón intenta también decirles que no sólo se cuiden del crimen, sino que sepan a donde van", dijo un profesor de amplia experiencia en la enseñanza de extranjeros que pidió el anonimato.

Desde 2010, la veintena de escuelas de enseñanza del español están en crisis. El aumento del crimen y la violencia alejó a los alumnos de sus centros, particularmente los de origen norteamericano que representan más del 90 por ciento de la matrícula de estos centros

En lo que va del 2014, el número de estudiantes ha crecido poco, por lo que las instituciones buscan que la matrícula crezca a niveles de años pasados.

Según números de la Asociación de Escuelas de Español, la ciudad de Cuernavaca era, después de Salamanca, España, el segundo sitio por excelencia para que estudiantes norteamericanos y hasta europeos acudieran a aprender español durante el verano.

Desde el incremento de la violencia y las alertas de viaje que Estados Unidos impusiera a sus alumnos para no venir a la capital de Morelos, esta industria se desplomó hasta en un 70 a 80 por ciento.

El 'padrón', que elaboran algunas escuelas de enseñanza español, está basado en experiencias y hechos reales de uso de drogas y abuso sexual contra las alumnas norteamericanas, incluso chicas mexicanas, que no sólo han sufrido el acoso, sino también han sido robadas y hasta privadas de su libertad en 'fiestas' privadas.

En documentos a los que tuvo acceso este MILENIO, el antro más mencionado es el llamado 'Bull', un bar ubicado en la esquina de Paseo del Conquistado y Domingo Die, en Cuernavaca.

Según el informe, 'El Bull' es utilizado por meseros y el propietario para drogar a las jovencitas y abusar de ellas, por lo que estudiantes tienen "prohibido" acudir porque existen "testigos de incidentes violentos en el bar".

Bajo esta misma circunstancia, la prohibición se extiende a los bares: Simón Bar and Galería, Ultra Bar, La Chopería, El Pachuco Rey y Fresh Bar, todos ubicados en el boulevard Benito Juárez.

En la recopilación de casos con los que algunas escuelas de español alertan, particularmente a sus alumnas, también se incluyen fotografías de al menos tres sujetos que trabajan en bares de la denominada Plazuela del Zacate.

En las fotografías dos de los sujetos son identificados como Freddy "N" y Guillermo Zarco.

"Hemos tenido casos graves... En una ocasión, en un bar, dos de nuestras alumnas accedieron a recibir un trago de unos chicos que estaban en el lugar. Cuando los bebieron, una de ellas, inmediatamente fue al baño a vomitar y decidió no quedarse porque se encontraba muy mal y se fue. Al otro día, su compañera despertó en el departamento de uno de los sujetos con los que se quedo en el bar", dijo el profesor.

Y dijo que "el sujeto le dijo que no se preocupara, que no había pasado nada. Que se le había llevado a su casa porque estaba muy borracha. Sin embargo, cuando regresó a la escuela la llevamos al doctor y lejos de la versión del sujeto, la realidad es que había sido violada y había semen en su cuerpo. Ante la circunstancia, la doctora que la atendió le dio una pastilla del día siguiente, aunque los padres de la joven decidieron no denunciar por temor a recibir represalias", recordó el entrevistado.