La importancia de la primaria “Hermanos Flores Magón” en Oaxaca

CNTE y SNTE se disputan el control de la escuela ubicada en la colonia “Los Ángeles”. En tres ocasiones padres de familia y maestros se han enfrentado a palos y piedras.
En tres ocasiones, la CNTE ha intentado recuperar la escuela.
En tres ocasiones, la CNTE ha intentado recuperar la escuela. (Óscar Rodríguez)

Oaxaca

La escuela primaria urbana “Hermanos Flores Magón”, localizada en la periferia de la zona metropolitana de Oaxaca, ha sido escenario de tres confrontaciones violentas entre la sección 22 de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), la sección 59 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) y padres de familia, que han dejado como saldo siete personas heridas, entre ellos un menor de edad que recibió un impacto de bala cerca del cuello.

A la institución asisten al menos unos 257 alumnos que sufren desde las inclemencias del tiempo, por carecer de una infraestructura adecuada, de la escases de útiles escolares, por no recibir uniformes gratuitos por parte del gobierno de Oaxaca, y sobrevivir en la incertidumbre de no tener asegurado un documento que certifique sus estudios a final de cursos.

Las clases en esta escuela son impartidas por 12 maestros, cinco de ellos sin título profesional y cinco trabajadores del personal de asistencia, - entre ellos una secretaria, tres psicólogos y un responsable del área de informática-, además de tenerse un maestros de educación física y uno más de inglés, que laboran en esta escuela, mismos que se quejan de no recibir pago de salario alguno por su trabajo.

Sin embargo, el nivel de aprovechamiento escolar promedio es el mejor.

La escuelas está conformada por 12 grupos, dos por cada grado escolar, un área administrativa y una cocina comunitaria, mientras que cada día se forman rondas de tutores que se hacen cargo de las labores de vigilancia y de limpieza de los salones y del mismo plantel escolar.

Antes, los niños de cuarto y quinto que estaban bajo la tutela de los profesores de la Sección 22, no sabían leer ni escribir, mucho menos multiplicar, hoy lo hacen de manera correcta; sin embargo, la mayoría refleja un trastorno por el temor de que quienes anteriormente fueron sus maestros, hoy recuperen violentamente su plantel, golpeando e hiriendo a sus padres.

La presidenta del Comité de Padres de Familia, Esther Guzmán Santiago, demanda la intervención del presidente Enrique Peña Nieto, pidiendo que la Secretaria del Educación Pública (SEP) se haga cargo del pago de los maestros y de la regularización de la escuela; advirtiendo que dicho colegio le pertenece al pueblo, no a la Sección 22 ni 59.

“Queremos que las clases se impartan en paz, por parte de maestros institucionales, pagado por la federación”.

Refieren que en caso de vuelva a generar un escenario de violencia con la CNTE, optarían por el repliegue, evacuando con anticipación a los menores, para evitar que sea agredidos por los docentes paristas.

De los últimos hechos reportados, reprochan que el gobierno de Oaxaca ofrezca el uso de la fuerza pública para golpear y detener a padres de familia y cuestiona la actuación del procurador de Justicia, Héctor Joaquín Carrillo, que ha permitido la impunidad a favor del maestro, José Alfredo Jiménez, quien está  prófugo de la justicia y cuenta con dos plazas, cobra como comisionado, además de que tiene un vehículo lujoso y vive cerca de la zona residencial de Oaxaca.

La escuela se encuentra en poder de profesores de la sección 59 del SNTE desde el pasado 6 de septiembre del 2013.

Esther Guzmán, precisó que los gastos de mantenimiento de la escuela los han cubierto los propios tutores mediante cooperaciones y colectas.

De la falta de útiles y uniformes gratuitos que entrega el gobernador Gabino Cué a todas las escuelas del nivel básico, excluyéndose a las que están bajo control de la sección 59 del SNTE, los padres muestran su malestar y reprochan que haya una política inequitativa e injusta, contra los alumnos que no tienen la culpa de la disputas de gremios.