Escasean geriatras en Nuevo León

La gerontóloga, Bárbara Diego Pérez señaló que en Nuevo León suman alrededor de 40 geriatras que operan en el estado, los cuales no cubren con las necesidades de las personas de la tercera edad.

Monterrey

Los médicos especializados en la salud del adulto mayor escasean, no se cuenta con suficientes especialistas, ni con la adecuada preparación al menos en Nuevo León, de acuerdo con la gerontóloga, Bárbara Diego Pérez.

“Estamos en pañales”, dijo la especialista al referirse al bajo número de médicos preparados para atender a este segmento de la población, que en la entidad representa el 1.10 por ciento de los más de cuatro millones 199 mil habitantes.

Señaló que en Nuevo León suman alrededor de 40 geriatras que operan en el estado, los cuales no cubren con las necesidades de las personas de la tercera edad.

Al explicar su labor, detalló que un geriatra “ve lo médico, la enfermedad, pero en otros países hay toda una amplia gama de gerontólogos de diferentes áreas que ven la prevención, lo psicológico, lo social, etc.”.

La especialista sostiene que un factor que repercute en esta situación es la cultura de las personas de acudir con un geriatra, por lo que exhortó a la población a atender a tiempo cualquier anormalidad en el adulto mayor.

En México se considera a una persona como adulto mayor a partir de los 60 años, sin embargo, Diego Pérez enfatiza que es a partir de los 80 o cuando comienzan a caer en dependencia a lo que se denomina la "cuarta edad".

"La gente de la cuarta edad necesita de cuidados más especiales, necesita un seguimiento cercano de un geriatra, necesita chequeos continuos. Gente a la que se le tiene que dar seguimiento médico continuo, es gente que ya no puede vivir sola", remarcó.

En la cuarta edad, el índice de trastornos cognitivos, aquellos que tienen que ver con la demencia, es muy alto; entre ellos destaca el Alzheimer, subrayó.

"La gente piensa que por qué está viejito, que por qué está grande, es normal que se le olviden las cosas a las personas, y muchas veces es un trastorno, es una demencia", dijo.

“Cuando el adulto mayor ya tiene un deterioro de memoria hay que acudir a un geriatra a que se haga un diagnóstico adecuado porque si no los problemas se agravan”, sugiere.

Los especialistas, que atienden en general a la población de adultos mayores van a ser los más demandados en el futuro, aseguró la especialista, y sin embargo, resaltó que “no se cuentan con las instalaciones suficientes”.

"Todos vamos para allá y no estamos preparados", concluyó.