Cordero cierra campaña en el Estado de México

El candidato a la dirigencia del PAN se dijo confiado en su triunfo y destacó que para la entidad compromete recuperar el bastión del partido.

Toluca

Ernesto Cordero, contendiente a la dirigencia nacional del Partido Acción Nacional (PAN) realizó su cierre de campaña en el Estado de México ante un promedio de  300 personas, en donde se dijo confiado en su triunfo, pues a su proyecto se suman liderazgos del instituto político a nivel nacional.

Destacó que para la entidad compromete recuperar el bastión del partido, que resaltaba como uno de los más importantes del país para el partido, pues el PAN era la primera fuerza política, sin embargo, se desdibujó y ahora es una lejana tercera fuerza.

"Es un lugar muy importante, a nosotros nos preocupa mucho el panismo mexiquense y vamos a ponerlo de pie, para recuperar propuestas ciudadanas, la honestidad y hacerlo partido de clases medias y personas trabajadoras".

Expresó que la mañana del viernes, se sumó Margarita Zavala, esposa del ex presidente de la República, Felipe Calderón; los fundadores del partido del estado de Nuevo León; Luis H. Álvarez y otros, lo que "habla de que debemos regresar a ese partido de principios, del origen".

Dijo que a 24 horas de las elecciones, ocho de las últimas 10 encuestas lo marcan por encima de Gustavo Madero, por lo que reiteró que podrá obtener el triunfo, aunque lamentó que el gobernador de Puebla continúe "metiendo las manos en la contienda, al igual que el de Sonora, pero aún así vamos a ganar".

Asimismo, el candidato a la dirigencia aseguró que para recuperar la presidencia, es necesario conformar un partido ciudadano, con propuestas de la gente, que sea una alternativa real de contienda con el Partido Revolucionario Institucional (PRI) para poder gobernar a México.

"Cartas que hemos perdido en medio de señalamientos, de deshonestidad, de corrupción en contra de la dirigencia actual, pues dicen que somos una mala copia del PRI, por eso el PAN tiene que ser un partido con propuestas propias y entusiasmo, sobre todo con honestidad".

Urgió a una renovación del albiazul, pues perdió a un millón y medio de militantes, panistas que dejaron de serlo, además de perder gubernaturas, diputaciones federales, senadurías, diputaciones locales y alcaldías, así como la mística y el referente de honestidad, "por eso es tan importante cambiar".