Enfrentamiento entre policías y pobladores en Tabasco por pozo

Esta madrugada se vino abajo la torre del pozo debido al cambio en la dirección de los vientos.

Villahermosa

Elementos de la policía municipal de Nacajuca, Tabasco, se enfrentaron a golpes con habitantes de la zona indígena de Oxiacaque, donde el pozo Terra 123 se mantiene incendiado desde hace cuatro días, lo que provocó esta madrugada la caída de la torre.

En el lugar, ubicado a unos 25 kilómetros de la capital, un policía disparó al aire, lo que enardeció aún más a los habitantes, quienes pretendían retener al alcalde del municipio, Pedro Landero López, informó el secretario de Gobierno de Tabasco, Raúl Ojeda Zubieta.

“Hubo alguna discrepancia con los pobladores, procuramos que le dieran el uso de la palabra al alcalde pero con la imposibilidad de hacerlo, a la salida algunos jóvenes que estaban en la región empezaron a increparlo, hubo un poco de nerviosismo con la autoridad municipal, desafortunadamente se salió un balazo hacia el aire y eso generó un mayor enardecimiento de la gente y hubo ahí algunas cachetadas”, manifestó.

Entrevistado durante la gira que realiza el presidente Enrique Peña Nieto por Tabasco, Ojeda Zubieta reportó que dos policías resultaron con algunos golpes en la cara pero “nada de mayor envergadura”; en tanto, el alcalde fue sacado del lugar por guardaespaldas.

Pobladores informaron a Milenio que a las cinco de la mañana se vino abajo la torre que se ubica en el pozo Terra 123 y han empezaron a escuchar explosiones de baja intensidad en el sitio.

“La gente está muy molesta y culpan al delegado de no protegerlos, ya no hay vigilancia de ninguna autoridad y los trabajadores del pozo salieron corriendo”, dijo Carlos Rodríguez Mayo, habitante de la comunidad.

De acuerdo con Ojeda, los trabajadores de Pemex tenían controlado el incendio ayer martes, pero "anoche tuvieron que retirarse y seguramente el viento cambió y las cortinas de agua no han de haber impedido alguna fuga y pasó hacia la zona donde detonó el ‘arbolito’ que llamamos nosotros (la torre)”.

Hasta la fecha, Pemex sostiene que tiene la situación bajo control, en tanto que el gobierno ha reiterado que confía en los dichos de la paraestatal.