Emboscada contra edil de Pungarabato fue planeada con antelación

El gobernador de Guerrero, Héctor Astudillo, dijo que en el ataque contra Ambrosio Soto Duarte se utilizó al menos un calibre 50 que se utiliza para destruir blindaje de alta resistencia.
El gobernador de Guerrero, Héctor Astudillo.
El gobernador de Guerrero, Héctor Astudillo. (Rogelio Agustín)

Chilpancingo

El gobierno de Guerrero confirmó que el cuerpo de Ambrosio Soto Duarte fue trasladado sin que personal especializado realizara las diligencias de ley, que la emboscada se preparó con mucho tiempo de anticipación y que en la confrontación los agresores utilizaron un Barret, un rifle calibre 50 utilizado para romper blindaje de alta resistencia.

La mañana del lunes, el gobernador Héctor Astudillo Flores señaló que por circunstancias que aún desconoce, tras el atentado del sábado por la noche, el personal de servicios periciales del estado de Michoacán no llegó al punto carretero en que se generó el enfrentamiento.

Por esa razón, dijo que el cadáver del primer edil y su chofer fueron trasladados hacia Pungarabato sin que se realizaran las primeras diligencias y tampoco se les practicó la necropsia de ley.

La emboscada, de acuerdo con el Ejecutivo local no fue una acción furtiva, se preparó con mucho tiempo de anticipación, lo que deja claro que los movimientos del primer edil eran vigilados de manera permanente por sus agresores.

En el hecho se utilizaron armas de alto poder, incluso, entre las piezas abandonadas se encontró un rifle calibre 50, mismo que se utiliza para destruir blindaje de alta resistencia.

Lamentablemente, dijo que Soto Duarte de manera extraña se colocó en una ruta peligrosa, controlada por sus agresores y con solo una parte de su escolta.

Por la información que se ha logrado recuperar, dijo que de los cuatro policías federales que custodiaban al primer edil dos lo acompañaban en la camioneta, los otros dos iban en la unidad oficial de la corporación.

Ellos son los que llegaron para repeler el ataque, lo que después de un buen lapso de tiempo provocó que los agresores huyeran.

En el sitio en que se desarrolló la refriega, dijo que quedaron de 200 a 300 casquillos percutidos, lo que deja claro que ahí se suscitó un tiroteo que se prolongó por mucho tiempo.

Aclaró que el hecho de que la agresión se haya generado en Michoacán no implica que el gobierno de Guerrero responsabilice a dicho gobierno de lo sucedido, pues tiene presente que se trata de un crimen que se generó en Guerrero.