Denuncia Santa Sede actos contra migrantes en frontera sur

El Vaticano se solidariza con el Obispo de Tabasco, quien habría sido impedido por agentes federales a realizar una misa el lunes pasado.

Villahermosa

La Santa Sede denunció que se están "intensificando" los operativos contra migrantes para impedir que suban al tren conocido como "La Bestia", al tiempo que se solidarizó con el Obispo de Tabasco, Gerardo de Jesús Rojas López, quien habría sido impedido a realizar una misa en los límites entre México y Guatemala, por parte de agentes federales.

En una mivisa, el cardenal Antonio María Veglió, presidente del Pontificio Consejo para los Migrantes e Itinerantes, refrendó su "cercanía espiritual" con el Obispo tras afirmar que su presencia en la frontera tenía "un carácter profundamente pastoral".

El Vaticano resalta que "se están intensificando las operaciones para impedir que los emigrantes suban en el tren de carga conocido como "La Bestia", obligándoles de hecho a elegir rutas alternativas y de mayor riesgo para alcanzar los Estados Unidos de América".

La carta fue difundida este jueves por el fray Tomás González Castillo, dirigente de la Casa Hogar La 72, que opera en el municipio de Tenosique, Tabasco, asistiendo a migrantes que buscan subirse a La Bestia.

En la carta, fechada en la Ciudad del Vaticano este 28 de agosto, bajo el Prot. N. 7867/2014, el cardenal Veglió le dice al Obispo que está enterado que "cuando se disponía a celebrar una Misa dedicada a los emigrantes, en la frontera entre su diócesis, Tabasco, y el Vicariato apostólico guatemalteco de El Petén, los agentes del Servicio de Aduanas y del Instituto Nacional de Migración de México le han impedido realizarla. La Providencia ha querido que la celebración pudiese con todo desarrollarse en el territorio fronterizo de Guatemala".

El lunes pasado, el Obispo intentó celebrar una misa en los límites de Tabasco y Guatemala, pero agentes de Aduanas lo obligaron a él y a su comitiva a salir de territorio mexicano si querían realizarla.

"La iniciativa tenía un carácter profundamente pastoral y, por lo tanto, deseo expresarle la cercanía espiritual de este Consejo, que es la voz de la Santa Sede para extender a todas las áreas del mundo afectadas por los flujos migratorios el llamamiento del Santo Padre Francisco a no resignarse a la "globalización de la indiferencia", sostiene.

El Pontificio Consejo para los Migrantes e Itinerantes deja claro que en la misa que le fue impedida realizar en territorio mexicano al Obispo de Tabasco éste solo quería recordar la masacre de 72 emigrantes centro y sudamericanos, perpetrada en agosto de 2010 en San Fernando por el cártel narcotraficante de los Zetas.

"Junto a aquella matanza, además, no podemos olvidar que desde 2009 hasta 2011 más de 20.000 emigrantes han sido secuestrados en el área de su diócesis fronteriza, por no hablar de todos aquellos que han caído en la red de los traficantes y de los miles de hombres, mujeres y los niños que han perdido la vida", señala.

En este escenario, indica en otra parte de la misiva, "la tarea de la Iglesia es cada vez más difícil, pero no se detiene y no se asusta".

Finalmente, el cardenal Antonio María Veglió manifiesta todo su apoyo "a los esfuerzos de Su Excelencia, de sus colaboradores y de todas las personas de buena voluntad que no están dispuestos a permanecer ciegas y mudas ante las tragedias que lamentablemente afectan a nuestro tiempo. Le aseguro mi cercanía espiritual y la total comunión de sentimientos e intenciones".