Construyen en NL innovador centro para estudio de virus

El laboratorio que se construye desde 2012, podrá ayudar a estudiar enfermedades nuevas o emergentes como el caso de la influenza AH1N1.

México

Con la construcción del Laboratorio de Bioseguridad Nivel 3 Plus en la Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL), el país tendrá el centro más avanzado para el estudio de microorganismos, el cual ayudará en la investigación en virología humana.

De acuerdo con Cristina Rodríguez Padilla, especialista en Inmunología e Investigadora de la UANL, laboratorios como estos son de suma importancia porque responden a la necesidad de estudiar enfermedades nuevas o emergentes como la influenza AH1N1.

Explicó que virus de este tipo -como el de la influenza- y otros microorganismos sufren mutaciones y recombinaciones que dan como resultado virus más patógenos o con diferente grado de patogenicidad que pueden infectar animales y también humanos, y se transmiten vía aérea.

En un comunicado, destacó que ante la complejidad de la investigación y la necesidad de estudiar estos virus, se han creado laboratorios especializados denominados de bioseguridad o contención.

De acuerdo con un artículo publicado en 2007 en la Revista Mexicana de Patología Clínica, del que Rodríguez Padilla es una de las autoras, fue a finales del siglo XX cuando se establecieron los lineamientos para la manipulación de patógenos peligrosos de una forma segura en instalaciones especiales conocidas como Laboratorios de Bioseguridad (BSL) Niveles 3 y 4.

Estos espacios se caracterizan por exigir prácticas microbiológicas, equipo y medidas específicas que permiten generar un ambiente seguro para los usuarios del laboratorio con el objetivo de prevenir una exposición riesgosa.

“Estos biolaboratorios se han dividido en cuatro niveles hasta ahora. El nivel uno es considerado de rango normal, donde nos desempeñamos comúnmente. En el dos se trabaja investigación con diversas fases de control como los de un laboratorio de análisis clínico”, explicó la integrante de la Academia Mexicana de Ciencias (AMC).

El nivel tres de contención o bioseguridad –continuó-, indica que se puede trabajar con microorganismos que se transmiten por aire y para los cuales existen tratamientos eficaces o vacunas para combatirlos; además, cuentan con aparatos especiales como cámaras de flujo laminar con las que se puede aislar aún más el microorganismo con el que se está trabajando.

En cuanto al cuatro, este es de un alto nivel de biocontención, donde se puede trabajar con microorganismos que se transmiten por aire -por lo general casi todos son virus-, pero para los cuales no existe un tratamiento eficaz ni vacuna y pueden causar la muerte, precisamente esta es la diferencia entre un BSL-3 y un BSL-4.

“El laboratorio que se construye en la UANL desde el 2012, cuya infraestructura ha ido avanzando de manera lenta por cuestiones administrativas, es un Nivel 3 Plus, el cual contará con una cámara especial hermética con guantes acoplados para trabajar con microorganismos nivel 4”.

En opinión de la inmunóloga, es de relevante significado para nuestro país contar con infraestructura para el estudio de nuevos brotes, los cuales no sólo se han dado en otros países, sino también en Estados Unidos.

“El último virus que tuvimos fue el de la epidemia de la influencia porcina, una recombinación entre un virus porcino, ave y humano; este tipo de microrganismos nos obliga a tener infraestructura muy especializada”, expuso.