Buscan conquistar Dubái con la flor arcoíris

La rosa de siete colores solo es producida en Holanda, donde los floricultores cuentan con la patente, por lo que empresarios mexicanos analizan comprar los derechos y distribuirla en Emiratos Árabes.
Los ejidatarios de El Organal producen hasta 70% de las flores.
Los ejidatarios de El Organal producen hasta 70% de las flores. (Octavio Hoyos)

Querétaro

Tal vez El Organal sea el ejido más colorido de México. Ahí se produce hasta 70 por ciento de las rosas que se regalan en fechas como el 14 de febrero y el 10 de mayo, cuando las ventas aumentan 60 por ciento.

El ejido se ubica en San Juan del Río, Querétaro, desde hace 50 años los habitantes se dedican a la producción y comercialización de rosas. Una actividad que da trabajo a 3 mil de sus 5 mil habitantes.

Desde entonces, los ejidatarios han producido rosas con los colores clásicos: rojo, amarillo, rosa, blanco o el que el cliente pida; sin embargo, la nueva generación de floricultores, que son más como empresarios, tiene una meta más ambiciosa: producir la rosa arcoíris.

Llamada así porque reúne los siete colores en una sola rosa, como un arcoíris, y por el momento solo se comercializa en Europa. Se creó en Holanda, pionero en la modificación genética de flores y donde es "el último grito de la moda en flores".

Para que una flor como esta se dé en México, los productores necesitan recursos para comprar la patente y comercializarla.

"Si pudiéramos producir la rosa arcoíris sería un gran paso para la economía de las familias de la comunidad, pues se vende a buen precio. Una rosa en El Organal se vende en 1.50 pesos, mientras que una rosa arcoíris se compra hasta en 30 euros, unos 610 pesos", contó Jesús Cruz, uno de los floricultores.

Obtener los colores de la rosa arcoíris se logra solo mediante pinturas, pero fue tanto el éxito que tuvo en Europa que los holandeses invirtieron recursos y años de investigación para modificar genéticamente los colores.

Las patentes genéticas de una flor funcionan similar a las de las medicinas. Una vez que el laboratorio explota económicamente una variedad de flor la pone en venta al mercado a un menor precio, pero mientras la patente sea reciente la aprovecha solo el creador, que en este caso son los holandeses.

Los productores mexicanos tienen dos opciones: esperar a que Holanda ponga la patente en el mercado o reunir recursos para explotarla ahora que está en su momento.

"El plan es juntar a las familias dedicadas a la producción para constituir una empresa y presentar un proyecto al gobernador y
en un futuro recibir apoyos de los gobiernos estatal y federal. La idea es comercializar la flor hasta Dubái, en los Emirato Árabes", dijo Jesús.

Querétaro tiene una ventaja y es que su tierra hay alta concentración de minerales, lo que permite a las rosas crecer en una temperatura de hasta 35 grados en perfectas condiciones; lo que a su vez prolonga hasta 10 días su vida en un florero.

"Tenemos un alto control de calidad, recibo las rosas que vienen de invernadero, aquí las separo para que el cliente se lleve solo lo mejor", dijo Verónica, empaquetadora de rosas.

El robo y la aparición de plagas como "la araña" y "la mosca", afectan la producción. El año pasado más de 70 de las 100 hectáreas fueron dañadas por una plaga que carcome los pétalos.

"Hemos empezado a generar más plantíos orgánicos y no tantos químicos, cuando las rosas son orgánicas se previene la aparición de plagas, además tienen mejor calidad y sus colores son más intensos, sobre todo ahora que la gente busca una flor roja pero aterciopelada", dice José Martínez, floricultor.

El Instituto Nacional de la Economía Social les ayuda a obtener los recursos para la compra de invernaderos, pues un cuarto de hectárea puede costar hasta 90 mil pesos.