Divididos, pueblos del Valle conmemoran un año de autodefensa

Despejan riesgo de confrontación, pero confirman la fractura.

Chilpancingo

Divididos, pero con el objetivo común de mantener abajo los indicadores de violencia generados por el crimen organizado, la Unión de Pueblos y Organizaciones del Estado de Guerrero (UPOEG) y el Frente Unido por la Seguridad y el Desarrollo del Estado de Guerrero (FUSDEG) conmemoraron el primer año de que la autodefensa llegara a los pueblos del Valle, en el municipio de Chilpancingo.

En un frente los festejos los encabezó Bruno Placido Valerio, principal dirigente de la Unión de Pueblos y Organizaciones del Estado de Guerrero (UPOEG).

En otro el liderazgo es más compartido entre el promotor comunitario, Crescenciano Ramírez López, ex integrante de UPOEG y ex miembro de la Coordinadora Regional de Autoridades Comunitarias (CRAC).

Lo acompaña el ex dirigente de la Coordinadora Estatal de Trabajadores de la Educación (CETEG), Silvestre Plancarte Mondragón y los comisarios de Mohoneras, Ocotito y Cajeles, entre otros.

La marcha de la Unión de Pueblos salió de Mohoneras y culminó tres kilómetros adelante, en Buena Vista, apenas pasando la comunidad de El Ocotito.

Los policías ciudadanos fueron pocos, pero el ánimo no decayó, sobre todo porque hubo habitantes de la zona que salieron a caminar con ellos para manifestar que todavía en algunos cientos hay confianza respecto al proyecto de seguridad y justicia alternativa que plantea dicha organización.

En el caso del naciente FUSDEG el recorrido fue más nutrido y ambicioso, comenzó en Mazatlán, pueblo ubicado a 15 minutos de Chilpancingo y recorrió Palo Blanco, Acahuizotla, El Rincón, e hizo una escala en Cajeles.

En ese pueblo los niños de la primaria y kínder salieron a encontrarlos con banderillas blancas y cartulinas con mensajes de paz.

Las amas de casa y las profesoras de los planteles ofrecieron agua, refrescos y cítricos para rehidratarse.

El punto que generó más expectativa fue el paso por Linda Vista, en donde coincidirían con el contingente de la UPOEG, había inquietud por la posibilidad de que se generaran algunos roces, habida cuenta de que ambos grupos tienen rencillas pendientes y casi todo el tiempo están armados.

Los enlaces telefónicos se dieron horas antes de que las caravanas comenzaran sus recorridos, al pasar por Buena Vista los policías ciudadanos de UPOEG se pegaron hacia la orilla de la carretera para facilitar el recorrido, hubo algunos saludos, cruce de sonrisas nerviosos y movimientos de cabeza en señal de respeto. Ningún roce verbal ni físico.

El factor Villar

El naciente FUSDEG mostró ser mayoría en la zona del Valle, pero su marcha generó suspicacias cuando entre los contingentes apareció un pequeño grupo de policías comunitarios de San Luis Acatlán, encabezados por su coordinador Eliseo Villar Castillo.

Villar Castillo ha sido acusado por los pueblos fundadores de la CRAC de traicionar el proyecto de seguridad y justicia sustentado en el régimen de usos y costumbres de las comunidades indígenas.

Su presencia inhibió la llegada de los policías comunitarios del barrio del Fortín, del municipio de Tixtla.

Los coordinadores del FUSDEG emitieron la invitación para comenzar a trabajar sobre el diseño de un frente unitario de policías ciudadanos y comunitarios, pero al confirmarse la asistencia de Villar Castillo los representantes de Tixtla decidieron no estar.

La caravana del FUSDEG terminó en la base de Mohoneras, lugar en el que detonó la autodefensa del 23 de enero de 2013, cuando las células del crimen organizado fueron expulsadas de los ocho pueblos y replegadas hacia la cabecera municipal de Chilpancingo.

Los festejos de UPOEG y FUSDEG continuaron hasta entrada la noche, a poca distancia, divididos pero sin confrontarse.