Detienen y liberan a dos de la Ceteg... por retirar publicidad

Por la mañana habían desalojado a personal de la Secretaría de Educación de Guerrero.
Los activistas detenidos fueron separados del grupo por los policías antimotines.
Los activistas detenidos fueron separados del grupo por los policías antimotines. (Jorge Dan López/Reuters)

Chilpancingo

La Policía estatal liberó a dos integrantes de la Coordinadora Estatal de Trabajadores de la Educación de Guerrero (Ceteg) detenidos cuando desprendían propaganda electoral a cambio de un agente de Gobernación capturado mientras tomaba fotografías del movimiento.

La noche del viernes, en la plaza central Primer Congreso de Anáhuac se desarrolló un mitin que distendió el ambiente generado en la tarde.

Los profesores Carlos Botello Barrera y Melchor Jiménez Palma —de la región Centro— fueron liberados por la policía antimotines, que los capturó sobre la avenida Ruffo Figueroa.

LOS HECHOS

Por la mañana, la avanzada de la Ceteg hizo presencia en la Dirección de Educación Preescolar de la Secretaría de Educación Guerrero (SEG), ubicada cerca del panteón central de la ciudad.

Los cetegistas recibieron la información de que en dicho lugar se estaban expidiendo nombramientos de directivos, por lo que decidieron llegar para interrumpir dicho procedimiento.

Como el responsable de la seguridad del lugar, un empleado de la empresa Jobamex no accedió a permitirles el paso, los mentores lo jalonearon para retirarlo de la puerta, acto seguido desalojaron al personal y declararon clausurado el edificio.

Después de las 15:00 horas, al menos dos brigadas de cetegistas retiraban propaganda de diferentes partidos en avenidas como Ruffo Figueroa, Migel Alemán y el paseo Alejandro Cervantes Delgado.

La brigada que recorría el paseo Cervantes Delgado llegó hasta las instalaciones de la Sección 14 del SNTE, a unos pasos de la Ciudad Judicial, y no resistió el impulso de lanzar piedras contra sus ventanas.

La mayoría de los cristales sucumbió ante los proyectiles; sin embargo, los disidentes no pudieron continuar con su tarea porque al sitio llegaron policías antimotines, quienes se alinearon frente al inmueble y los manifestantes optaron por retirarse.

La brigada, que desprendía gallardetes y lonas en la Ruffo Figueroa —cerca de la colonia Burócratas— también fue sorprendida por policías antimotines.

Los uniformados les cerraron el paso y se generó un jaloneo que derivó en el intercambio de golpes, ahí dos profesores fueron separados de sus compañeros y detenidos por los policías.

Al momento de la confrontación la brigada de la Ceteg se dispersó, una vez que se reagruparon dieron parte al resto de sus compañeros y comenzaron a recorrer la ciudad para detectar a las patrullas que tenían a los detenidos, lo que no consiguieron.

Acudieron a la gasolinera Carreto para abastecerse; sin embargo, el propietario apagó las bombas despachadoras en reproche porque desde hace una semana fue despojado de una pipa de 30 mil litros que permanece en la Normal Rural de Ayotzinapa.

Los profesores buscaron otro expendio para llenar sus tanques y continuar la búsqueda, cuando lo consiguieron hicieron una evaluación y reconocieron que ya no había condiciones para encontrarlos.

Entonces regresaron hacia su campamento para alertar al resto sobre lo ocurrido, se convocó a una reunión de balance con la intención de diseñar una estrategia que permita la ubicación y rescate de los que fueron capturados.

Los maestros formaban parte de una brigada que se daba a la tarea de desprender propaganda política de postes, puentes y espectaculares.

Tras la detención, ambos fueron llevados a instalaciones de la Fiscalía General del Estado y de la Procuraduría General de la República, pero no se quedaron en ninguna de ellas.

Después de las 21:30 horas fueron presentados en el campamento que la Ceteg mantiene en el zócalo desde el 8 de octubre de 2014.

No presentaban golpes, pero relataron que fueron capturados de manera violenta cuando desarrollaban una encomienda ordenada por su comisión política.