Destruyen y saquean oficinas del INE en Acapulco

Un grupo de hombres y mujeres encapuchados llegaron al lugar a bordo de dos vehículos oficiales de la Secretaría de Salud y de la SCT y se llevaron paquetes de hojas de las oficinas.

Acapulco

Una docena de hombres y mujeres que iban con el rostro cubierto ingresaron a módulos y junta distrital 9 donde destruyeron y saquearon las oficinas del Instituto Nacional Electoral (INE) en Acapulco.

A bordo de dos camionetas oficiales de la Secretaría de Salud y la SCT, ambas pintadas con las siglas de la "CETEG", arribaron a las oficinas y módulos del INE, tanto los normalistas, como maestros de la Coordinadora Estatal de Trabajadores de la Educación de Guerrero, y los integrantes del Movimiento Popular Guerrerense (MPG) quienes se llevaron paquetes de hojas de las oficinas.

Sin permitir que se acercaran los medios de comunicación ni mucho menos que filmaran o tomaran fotografías, bajo la advertencia de quitarles su equipo de trabajo, se les observó entrar, pintar y salir huyendo.

Cuando estuvieron dentro de las oficinas administrativas y de la junta distrital número 9 de La Sabana, pintaron, rompieron vidrios, chapas, puertas y ventanas, así como equipo de cómputo donde se tiene todo el registro del padrón de ciudadanos del puerto de Acapulco.

Además esparcieron y arrojaron thinner para prenderle fuego a toda la documentación que sacaron de las oficinas, tiraron muebles, abrieron un refrigerador, rompieron dos ventiladores y hasta se tomaron unas cocas.

Lo anterior empezó desde las10:30 horas cuando a bordo de las unidades empezaron a recorrer las instalaciones administrativas en la colonia Vista Alegre, en la calle Emiliano Zapata, en La Garita, sobre la carretera nacional Acapulco-México; y en La Sabana.

Al llegar a cada una de las instalaciones escribieron con pintura en aerosol en las fachadas y al interior, ahí dejaron sus leyendas "Clausurado", "No votar", "No elecciones", "INE cómplice y ratas", y afuera con letras mayúsculas "Ayotzi vive" y "MPG" con pintura en color rojo.

Terminada la destrucción de las oficinas abordaron las dos camionetas en las que viajaban y se retiraron.

En el piso quedaron documentos del INE, de los electores, oficios de las juntas distritales y objetos personales.

Había hasta un plato con dulce de calabaza que no alcanzaron a sacar de las oficinas, así como una silla de ruedas, pero sin su propietario.

A toda la documentación le arrojaron combustible thinner, para prenderles fuego, pero ya no lo hicieron, por lo que para evitar una conflagración el personal de seguridad privada de las oficinas distritales del INE, arrojaron el polvo químico de los extinguidores para evitar un incendio.