Dan último adios a Juan Alarcón en Chilpancingo

Al funeral acudió el gobernador del estado y el alcalde. Normalistas llegaron hasta la explanada principal de la Coddehum y le rindieron un homenaje por el apoyo recibido.

Chilpancingo

A las 17:35 horas del jueves, los restos mortales de Juan Alarcón Hernández, el primer ombudsman del país fueron depositados en el panteón central de Chilpancingo.

Como en la cotidianeidad, la última jornada de "Juanito" o "Juan pueblo", como se le conoció cuando fue presidente municipal de Chilpancingo fue agitada; hubo llanto; expresiones de solidaridad, de reconocimiento hasta de quienes lo criticaron en vida y en el tramo final poesía.

Las exequias se desarrollaron en una funeraria del centro de la ciudad, lugar que en el transcurso de la noche fue abarrotado por representantes de los tres poderes públicos locales, líderes de partidos políticos y representantes de organizaciones sociales que se apoyaron cuando vivieron momentos críticos.

El gobernador Ángel Aguirre Rivero acudió a la funeraria, abrazó a la esposa Aída Nájera de Alarcón y sus hijos, lo propio hizo el alcalde capitalino Mario Moreno Arcos.

Poco después de las nueve de 09:00 horas del jueves, medio centenar de estudiantes de la normal Rural de Ayotzinapa llegaron hasta la explanada principal de la Coddehum y le rindieron un homenaje por el apoyo recibido durante los últimos años.

La Coddehum con Juan Alarcón respaldó a estudiantes de la Normal Rural de Ayotzinapa por lo menos en tres momentos de crisis muy graves; un desalojo en el antiguo Palacio de Gobierno el 11 de febrero de 1997, durante el gobierno interino de Ángel Aguirre, otro desalojo el 14 de noviembre de 2007 en las instalaciones del Congreso local y otro más el 12 de diciembre de 2011 en la Autopista del Sol, este último con el saldo de dos estudiantes muertos.

Por eso los jóvenes normalistas no dudaron en acudir a despedirse del ombudsman que murió la noche del miércoles 11.

El féretro abandonó el velatorio aproximadamente a las 13:50 horas y se dirigió a la colonia 20 de noviembre para despedirse de la casa familiar, después regresó hacia el centro para recibir un homenaje en las instalaciones de la Coddehum, donde despachó desde 1990.

Ahí se congregaron integrantes de la Comisión de la Verdad para investigar los crímenes registrados durante la guerra sucia de los setentas, también líderes sociales como Nicolás Chávez Adame de la Asamblea Popular de los Pueblos de Guerrero (APPG).

Caminó con el cortejo el doctor Pablo Sandoval Cruz, representante de los padres de familia del movimiento social de 1960 y casi todos los sobrevivientes de dicha generación, a los que recientemente Juan Alarcón les reconoció el ser personas honestas que no se enriquecieron al amparo del poder público.

Llegó Bertoldo Martínez Cruz, dirigente del Movimiento 6 de Marzo, que de 1996 a 1999 permaneció preso en el penal federal de Puente Grande Jalisco, acusado de tener vínculos con el Ejercito Revolucionario del Pueblo Insurgente (ERPI).

Permaneció hasta el final Bernardo Ortega Jiménez, presidente de la Comisión de Gobierno del Congreso local, Silvia Romero Suárez, titular de la Secretaría de Educación Guerrero (SEG) y representantes de la comunidad gay.

Poco antes de que el féretro fuera depositado en tierra, varios participantes del cortejo improvisaron un recital de poesía y evocaron en contenido del libro denominado Barro nuevo, presentado hace un par de semanas por el propio Juan Alarcón en las instalaciones del antiguo Congreso local.