Aunque Aguirre ya se fue, los desmanes continúan

Estudiantes roban dos pipas llenas de combustible para los camiones que mantienen en su poder; los marinos presentes en el lugar, con órdenes de no meterse con ellos.

Ayotzinapa e Iguala

Los comités de padres de familia y de estudiantes de la escuela Normal Rural de Ayotzinapa pidieron al Presidente de la República que se reúna con los familiares de los 43 jóvenes desaparecidos y escuche de primera mano sus inquietudes. Un día después de que el gobernador Ángel Aguirre enviara una solicitud de licencia al Congreso de Guerrero y justamente cuando se cumplen cuatro semanas de que los jóvenes fueron atacados en Iguala, los normalistas informaron en una conferencia de prensa que continuarán con sus movilizaciones en protesta por el caso. 

A nombre de la Federación de Estudiantes Campesinos Socialistas de México, su vocero y secretario general, Pedro David García, afirmó que la licencia del gobernador Aguirre no resuelve el conflicto, porque sus compañeros aún no aparecen. Exigió que el hallazgo de los jóvenes sea la prioridad en las investigaciones y demandó a la PGR que se centre en los crímenes presuntamente cometidos por policías de Iguala y Cocula.

“(Pedimos) que el presidente Peña Nieto escuche directamente la voz de los padres de familia y los estudiantes de Ayotzinapa”, demandó García. Desde el inicio de la crisis hace ya cuatro semanas, es la primera ocasión que los normalistas y familiares afectados por la desaparición masiva de alumnos reclaman un encuentro así, con el jefe del Ejecutivo federal.

Luego de que el comité de padres de familia y estudiantes sesionara a puerta cerrada en la escuela Raúl Isidro Burgos por espacio de tres horas, una comisión dio a conocer en las instalaciones de la escuela una serie de acuerdos alcanzados de forma unánime por la comunidad. Entre éstos destaca reclamar a la Procuraduría General de la República (PGR) redireccionar sus investigaciones ante las “deficiencias” de las actuales pesquisas y deslindar a la normal de cualquier nexo criminal.

Al respecto, los alumnos acusaron que las actuales pesquisas federales buscan vincular de forma tramposa a la comunidad estudiantil con Los Rojos, criminalizando a los normalistas y, en cierta medida, legitimando la represión ocurrida hace ya un mes.

“Rechazamos cualquier vínculo que desde las esferas del poder se quiera hacer de la escuela con el crimen organizado”, dijo García.

Cabe recordar que una de las hipótesis manejadas por el gobierno federal apunta a que los normalistas habían estado acompañados por presuntos sicarios de Los Rojos, lo que detonó la repuesta violenta del alcalde de Iguala, José Luis Abarca, vinculado con el grupo criminal opuesto, Guerreros Unidos.

Por su parte, los padres de familia de los desaparecidos dijeron que, a casi un mes de los ataques, están desesperados por hallar a sus hijos. Ante esto, afirmaron que están dispuestos a radicalizar sus estrategias, “aunque esto nos cueste la vida”.

Sobre la separación de Aguirre de su cargo, comentaron que será positiva si esto abre la posibilidad de que se le inicie una investigación por los hechos del 26 de septiembre, pero también por el desalojo de normalistas ocurrido el 12 de diciembre de 2011, cuando dos de sus compañeros murieron en la Autopista del Sol. En esa ocasión algunos de los jóvenes incendiaron una bomba de una estación de gasolina y uno de los operadores del establecimiento murió días después a consecuencia de las quemaduras. 

Como muestra de que continuarán con sus protestas, este viernes por la tarde un numeroso contingente de estudiantes de Ayotzinapa y de otras normales del estado interceptaron en la carretera Chilpancingo-Iguala cuatro pipas con diésel y gasolina y se llevaron dos de éstas. Una tenía capacidad de 12 mil cuatrocientos litros de gasolina y la otra de 32 mil litros de diésel.

Esto ocurrió aproximadamente a diez kilómetros de Iguala, justo frente a un retén de la Marina. Decenas de jóvenes, que se transportaban en tres autobuses de pasajeros y una camioneta pick-up, se apostaron en el lugar hasta que llegaron las pipas. Un grupo de los estudiantes se acercó al comandante del pelotón de marinos y le informó lo que iban a hacer: revisar el tipo de combustible y llevarse las pipas para abastecer los autobuses secuestrados en los que suelen transportarse.

Después de la breve charla, los normalistas se treparon a las pipas, abrieron sus depósitos, verificaron la cantidad del combustible, se quedaron trepados en el lomo de los vehículos conducidos por sus choferes originales.

Consultado por MILENIO, el comandante de la Armada a cargo de los efectivos ahí desplazados dijo que no iban a impedir que se las llevaran: “No les damos permiso de hacer lo que hacen, simplemente tenemos instrucciones de no meternos con ellos, de no enfrentarnos. La instrucción es mantenernos al margen de estas actitudes y reportar lo que hacen para evitar cualquier problema”.

Los jóvenes, con el cargamento de combustible ajeno, se enfilaron en caravana rumbo a Chilpancingo y Tixtla, municipio donde se ubica Ayotzinapa.

QUEMAN OFICINAS

Maestros de la Coordinadora Estatal de Trabajadores de la Educación de Guerrero (Ceteg) instalaron un cerco a las instalaciones del Congreso local y quemaron las oficinas del programa de Estímulo a la Jubilación, dependiente de la Secretaría de Educación Guerrero (SEG).

La mañana de ayer, integrantes del magisterio disidente rodearon las instalaciones del Congreso local para reiterar que su demanda principal es la presentación con vida de los 43 normalistas rurales desaparecidos desde la noche del 26 de septiembre, de tal manera que la licencia del gobernador Aguirre no es suficiente.

Aproximadamente a las 12:00 horas, cientos de integrantes del magisterio disidente llegaron al punto conocido como El Trébol, donde se ubican las instalaciones del Congreso local.

Dentro del recinto había por lo menos 200 policías estatales con equipo antimotín, quienes se replegaron hacia las áreas verdes para no entrar en contacto directo con lo mentores, pero se mantuvieron a la expectativa de lo que ocurría. 

A las 12:40, el grupo que estaba instalado en el Congreso del estado se desplazó hacia las oficinas pertenecientes a la Secretaría de Educación estatal.

De manera pacífica, los empleados que se encontraban en el lugar salieron con sus pertenencias, mientras los disidentes —armados con palos y tubos— comenzaron a romper las puertas, vidrios y sacaron todo lo que pudiera ser quemado.

En la vía les prendieron fuego, mismo que llevaron al interior del inmueble para que también ardiera.

Después, los maestros decidieron retirarse del lugar hacia su campamento, en la plaza central Primer Congreso de Anáhuac.

Caminaron por la avenida Lázaro Cárdenas y Juan N. Álvarez hasta llegar al zócalo.

SIGUEN TOMADOS

Luego de permanecer tomado por tres días, el ayuntamiento de Petatlán fue liberado ayer por maestros de la Ceteg, pero continúan ocupadas las alcaldías de Zihuatanejo, Tecpan de Galeana, Atoyac de Álvarez, Coyuca de Benítez, Ayutla de los Libres y Ometepec.

En tanto, maestros y normalistas bloquearon en Tecpan de Galeana, en forma intermitente, la carretera federal Acapulco-Zihuatanejo, y exigieron apoyo económico para los normalistas, así como el regreso con vida de 43 estudiantes de la normal de Ayotzinapa.

Alto Comisionado

- Ante el grave incremento de desapariciones forzosas, es necesario contar con una ley general de desaparecidos, consideró el representante del Alto Comisionado en Derechos Humanos de las Naciones Unidas en México, Jesús Peña Palacios.

- A través de esta ley, explicó, se atendería de manera integral este problema, no solo con el fin de localizar a las personas desaparecidas, sino también atender a sus familiares, pero ante todo que los responsables no gocen de la impunidad.

- En Ciudad Victoria, apuntó que el Alto Comisionado de Derechos Humanos de las Naciones Unidas ha expresado su preocupación por la desaparición de los 43 estudiantes normalistas de Ayotzinapa, así como por los casos de violaciones a los derechos humanos por parte de las fuerzas armadas, por lo cual ha urgido su esclarecimiento.

Con información de: Víctor Hugo González, en Ciudad Victoria