Desecha gobierno de Guerrero boicot en fiestas patrias

Quien atente contra una tradición popular se ganará la animadversión de la sociedad, sostiene el mandatario Rogelio Ortega.

Chilpancingo

El gobernador Rogelio Ortega Martínez desestimó la posibilidad de que haya actos de boicot contra el festejo del grito de Independencia en el estado de Guerrero, puesto que se trata de eventos populares y no solo gubernativos.

En Palacio de Gobierno, el jefe del Ejecutivo local desestimó la posibilidad de que los festejos patrios se suspendan a partir de las acciones anunciadas por las fracciones del magisterio disidente.

Indicó que por tratarse de fiestas populares, quienes se propongan obstaculizarlas cometerán un error, pues se ganarán la animadversión de la ciudadanía.

En el caso de Chilpancingo, dijo que el grito está considerado realizarse en Palacio de Gobierno, lugar al que ya invitó al secretario general de la Coordinadora Estatal de Trabajadores de la Educación de Guerrero (CETEG), Ramos Reyes Guerrero y los representantes del movimiento normalista.

No desestimó la posibilidad de que haya eventos paralelos, por eso recordó que en 1968, los representantes del movimiento estudiantil en la ciudad de México invitaron al ingeniero Heberto Castillo Martínez para que diera el grito en Ciudad Universitaria (CU).

Si esto lo quiere hacer alguna organización social, indicó que está en su derecho, que incluso es una prerrogativa considerada en la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos.

Respecto a un acto de boicot como tal, recordó lo sucedido en Morelia Michoacán, cuando un grupo delictivo lanzó granadas de fragmentación justo en el momento en que se daba el grito, lo que dejó muertos y heridos.

"Esa es una acción delincuencial, algo que debemos conjurar, que desde la penumbra se quiera cometer una agresión en contra del pueblo", apuntó.

Para ello, dijo que se han tomado todas las medidas encaminadas a contener un brote de violencia que pueda generar temor entre la sociedad.