Desairan 7 partidos mesa por la gobernabilidad en Guerrero

Con presencia de solo cuatro institutos políticos inició el encuentro que tiene como propósito conseguir la firma de un pacto de civilidad entre los contendientes en el proceso electoral.

Chilpancingo

Con la ausencia de siete de once partidos políticos, así como la presencia de solo un candidato a la gubernatura, este martes se instaló en Guerrero la Mesa de Gobernabilidad Política Guerrero 2015, que tiene como propósito conseguir la firma de un pacto de civilidad entre los contendientes en el proceso electoral concurrente.

El auditorio José Joaquín de Herrera, del Palacio de Gobierno, fue el lugar en que se congregó parte de la clase política del estado de Guerrero, aunque se notó claramente la inasistencia de la mayor parte de los interesados en los comicios.

Faltó la presidenta del Instituto Electoral de Participación Ciudadana (IEPC), Marisela Reyes Reyes y sus seis compañeros consejeros.

El gobernador Rogelio Ortega confirmó después del evento, que la presidenta del órgano electoral le envió un oficio en el que anticipó que no estaría en la instalación de la mesa.

Reyes Reyes le hizo saber que se trataba de una forma de reprochar la falta de recursos que el órgano enfrenta para encarar el proceso electoral concurrente con el que se renovará la gubernatura del estado; 46 diputaciones locales y 81 presidencias municipales.

"Ella debió estar, lamento que el dinero sea la causa por la que no llegó", sostuvo el jefe del Poder Ejecutivo local.

Puntual llegó el presidente de la Junta local del Instituto Nacional de Elecciones (INE) David Alejandro Delgado Arroyo y el titular de la Fiscalía Especializada en Delitos Electorales (Fepade).

De los candidatos a la gubernatura solamente estuvo Héctor Antonio Astudillo Flores, abanderado de la coalición PRI-PVEM.

Solo acudieron los dirigentes del PRI, PAN, PVEM y Partido de los Pobres de Guerrero (PPG), pero faltaron los líderes del PRD, PT, Morena, PANAL, Partido Humanista (PH), Encuentro Social (PES) y Movimiento Ciudadano (MC).

Aunque receloso acudió el presidente de la Comisión de Gobierno del Congreso local, Bernardo Ortega Jiménez, quien cuidó no generar la percepción de que estaba ahí para dar un espaldarazo al gobernador interino Rogelio Ortega Martínez.

Ortega se abstuvo de dirigir un mensaje y anticipó que no firmaría nada que ahí se le presentara, postura que se le respetó y no se le abrió el espacio correspondiente al Poder Legislativo.

El Poder Judicial estuvo en pleno con su magistrada presidenta, Lambertina Galeana Marín al frente, quien se hizo cargo de la clausura del mismo.

Pocos alcaldes respondieron positivamente a la convocatoria, entre ellos los de Acapulco, Chilpancingo, Tlachapa, Iguala y Chilapa.

De los alcances

David Cienfuegos Salgado, secretario general de Gobierno, explicó que la mesa para la gobernabilidad política tiene entre sus objetivos lograr la coordinación efectiva entre los tres niveles de gobierno, los órganos electorales y los partidos políticos para garantizar un proceso armónico.

Pretende alcanzar un acuerdo entre partidos y sus candidatos, para firmar un pacto de civilidad que servirá para generar confianza, lo que garantizaría que los resultados de las elecciones no se diriman en los tribunales.

Con el pacto, dijo que todos los actores estarían en la ruta de garantizar la instalación de las casillas y el desarrollo de una jornada electoral pacífica.

Se plantearía evitar campañas denostativas entre los partidos y los candidatos, además de coadyuvar en la organización de la contienda, para que de ella surjan gobernantes y representantes populares debidamente legitimados.

La mesa quedaría integrada con los presidentes del INE y del IEPC, los dirigentes de los 11 partidos con registro vigente, los delegados federales de la Secretaría de Gobernación, del Centro de Investigación y Seguridad Nacional (Cisen), un representante del Congreso local y el gobernador del estado, que delegaría su presencia en el secretario general de Gobierno.

La mesa sesionaría hasta en dos ocasiones para analizar un proyecto de redacción del pacto de civilidad, con la intención de que dicho acuerdo no sea producto de una imposición, sino de un gran consenso derivado de la reflexión colectiva.