Desafían al Ejército en Guerrero

Soldados repelen irrupción en cuartel en Iguala. En Chilpancingo, disidentes queman una camioneta frente a la 35 Zona; en Acapulco, asedian base naval.

Guerrero

Estudiantes de la Normal Rural de Ayotzinapa, miembros del Movimiento Popular Guerrerense (MPG), activistas de la Coordinadora Estatal de Trabajadores de la Educación de Guerrero (Ceteg) y padres de los jóvenes desaparecidos y fallecidos desafiaron al Ejército mexicano en cuarteles militares en Iguala y Chilpancingo, además de manifestaciones y tomas simbólicas en Acapulco.

Aunque durante la jornada hubo lesionados por impactos de diferentes proyectiles, no hubo detenciones, pese al nivel de tensión que generaron las agresiones, sobre todo en Iguala. 

Iguala

El primer episodio ocurrió en Iguala, donde los manifestantes se apoderaron de un camión de refrescos y de un tráiler de cervecería Modelo, de doble caja, que lanzaron sobre el portón de la sede del 27 Batallón de Infantería, luego de que la Policía Militar replegara a los inconformes que intentaron irrumpir en la sede castrense.

La jornada comenzó a las 11:30 horas, cuando al menos cinco autobuses de pasajeros salieron de las instalaciones de la Normal Rural Isidro Burgos con la intención de solicitar la revisión del cuartel para buscar a los 42 normalistas desaparecidos desde septiembre pasado.

Los manifestantes llegaron a las 13:30, cuando el cuartel ya estaba resguardado con alambre y mallas de metal. Las mujeres se colocaron al frente con los retratos de sus hijos impresos en lonas.

Melitón Ortega, vocero del colectivo de padres, dijo que tienen pruebas de la intervención de militares en los hechos del 26 de septiembre del año pasado.

Los manifestantes vulneraron la alambrada e hicieron a un lado las estructuras metálicas, por lo que un centenar de policías militares se desplegó en la entrada. Hubo jaloneos durante un lapso de 15 minutos hasta que los soldados, con casco y escudos, se reagruparon para expulsar al contingente que ya había logrado ingresar.

Entonces los jóvenes se apoderaron un camión de refrescos, el cual aventaron sobre el portón para abrir las puertas de metal.

Los soldados se echaron algunos metros hacia atrás para evitar ser embestidos, espacio que los manifestantes aprovecharon para introducirse al cuartel.

En la parte final de la reyerta, un tráiler de cerveza fue interceptado por los activistas, quienes arrojaron botellas al interior del cuartel y también lanzaron el vehículo sobre el portón de la instalación.

 Aproximadamente a las 14:15 horas la confrontación cesó y los normalistas se replegaron hacia los autobuses. Hubo algunas personas descalabradas, entre ellas un padre de familia, un reportero de Telesur y un estudiante.

Los dos tráileres quedaron atravesados en la puerta principal del cuartel militar.

Chilpancingo

En un segundo episodio, los manifestantes prendieron fuego a una camioneta oficial frente a la puerta de acceso del 50 Batallón de Infantería, en Chilpancingo.

Los protestantes llegaron poco después de las 16 horas y se instalaron frente a la sede de la 35 Zona Militar.

El cuartel ya estaba resguardado por policías antimotines y personal militar, además de una alambrada que los manifestantes no pudieron romper para ingresar.

A través de un altavoz, los mandos de la 35 Zona Militar convocaron a los padres a conducirse con respeto a las instituciones y les pidieron la integración de una mesa de diálogo para exponer sus demandas.

La respuesta fue que solo querían la presentación con vida de los 42 jóvenes desaparecidos en Iguala hace ya tres meses y medio.

Ante el resguardo de la sede por parte de la policía antimotines y personal castrense, los padres y normalistas  prendieron fuego al vehículo.

Minutos más tarde, el contingente inconforme se retiró del lugar, mientras que llegaron los bomberos para apagar el fuego. La demanda fue la misma que en Iguala: permitir el ingreso para buscar a los estudiantes desaparecidos.

Acapulco

Integrantes de organizaciones sociales agrupadas en el Movimiento Popular Guerrerense realizaron protestas y tomas simbólicas de las sedes militares en Costa Chica, donde además bloquearon la carretera federal y la octava Región Naval en el puerto.

Unos 100 jóvenes y maestros embozados llegaron a bordo de tres camionetas con siglas de la Ceteg a las instalaciones de la región naval, en la que ya los esperaba medio centenar de elementos de la Fuerza Estatal de la división de Antimotines.  

No obstante la presencia de las fuerzas de seguridad estatal, los cetegistas e integrantes del MPG realizaron pintas en un camión de la Marina. Con mantas exigían que los militares les permitieran el acceso a los cuarteles. “Fue el Estado”, “Implicados mandos del Ejército” e “Investigar al Estado ya” fueron algunas de las leyendas que podían leerse en las cartulinas de los inconformes. 

En tanto, en el municipio de Florencio Villarreal, en la cabecera de Cruz Grande en la región de la Costa Chica, más de 200 maestros que llegaron de localidades como Copala, Cuautepec, Tecoanapa, Florencio Villareal y Ayutla de los Libres, así como del MPG, bloquearon la carretera.

La sede del 48 Batallón de Infantería fue cercada con alambres de púas y tanquetas, mientras que la carretera federal Acapulco-Pinotepa Nacional fue cerrada por docentes y los integrantes del MPG durante casi cuatro horas, y se tomó simbólicamente la sede militar, sin que hubiera hechos de violencia.

En tanto, y a pesar del anuncio oficial de la Secretaría de Educación Guerrero de que se reanudarán las clases en las escuelas ubicadas en zonas de alto riesgo, los alumnos y maestros no regresaron.

El delegado de la región Acapulco-Coyuca de Benítez de los servicios educativos confirmó que las más de 90 escuelas de educación básica no regresaron a clases porque no hay condiciones de seguridad para el personal y alumnos.


MOVILIZACIÓN TAMBIÉN EN EL DF

En el Distrito Federal también hubo una protesta en una sede militar: la que corresponde al Cuerpo de Guardias Presidenciales, ubicada en calzada de Tlalpan y Viaducto Miguel Alemán.

Ahí, decenas de personas que dijeron pertenecer a una organización denominada Congreso Popular, Social y Ciudadano del Distrito Federal, se acercaron a las puertas del inmueble con la aparente intención de ingresar a las instalaciones, pero a diferencia de lo que ocurrió en Guerrero, no se produjeron incidentes entre civiles y militares.

Los manifestantes llegaron al lugar después de las 10 de la mañana y afirmaron que permanecerían en el lugar hasta que los militares permitieran que una comisión de civiles entrara a “revisar” las instalaciones, a la búsqueda, según dijeron, de los 42 normalistas de Ayotzinapa desaparecidos.

Más tarde, pegados a las rejas que dan a la calle, desde donde tomaban fotos de las instalaciones con sus teléfonos móviles, dijeron que tenían una carta en la cual solicitaban que se les permitiera ingresar para buscar rastros de los estudiantes desaparecidos. La carta iba dirigida al general de brigada Inocente Prado López, quien es comandante de Guardias Presidenciales, y quien apenas el 19 de noviembre pasado recibió ese grado militar, debido a un ascenso otorgado por el Presidente de la República.

Después del medio día los manifestantes se retiraron del lugar.
(Juan Pablo Becerra-Acosta/México)