Demolerán 900 casas dañadas por ‘Manuel’

El alcalde de Chilpancingo, Mario Moreno Arcos aseguró que los trabajos de reconstrucción de la capital de Guerrero están en marcha.

Guerrero

El alcalde de Chilpancingo, Mario Moreno Arcos aseguró que ya está por iniciar el proceso de demolición de 900 viviendas que fueron dañadas por la tormenta tropical Manuel, las familias que las ocupaban serán reubicadas.

El primer edil manifestó que los trabajos de reconstrucción de la capital de Guerrero están en marcha, aunque no se avanza con la rapidez que las familias afectadas y las autoridades quisieran.

Sin embargo, destacó que ya la federación y el gobierno estatal dieron luz verde para iniciar la demolición inicial de 900 viviendas, la mayor parte ubicadas en la orilla del río Huacapa y en la trayectoria de las compuertas de la presa del Cerrito Rico, que durante las precipitaciones del 14, 15 y 16 de septiembre se desbordaron.

Explicó que los tres niveles de gobierno apoyarán a las familias que sufrieron la pérdida total de sus viviendas para que las recuperen, muchas serán reubicadas porque estaban levantadas en la ribera del Huacapa y ya no pueden regresar, pues cada que haya precipitaciones intensas van a correr el riesgo de que se les afecte.

Las casas que estén a distancia del río solamente recibirán trabajos de reforzamiento, ya que lo importante es garantizar que el río tenga el espacio que requiere para desplazarse de norte a sur, sin generar la devastación que alcanzó a partir del agua que acumuló al paso de la tormenta tropical Manuel.

Dependencias como la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu) aceptaron respaldar al municipio en la reconstrucción de vivienda, por lo que el primer edil sostiene que ya es cuestión de días para arrancar con las demoliciones.

De entrada, el municipio proyecta la demolición de 900 viviendas que ya no son habitables para las familias que las ocupaban.

El alcalde Moreno Arcos sostiene que en realidad son más de mil 800 las casas que sufrieron daños, aunque la mitad tendría afectaciones parciales que se subsanan con trabajos de rehabilitación o reconstrucción parcial.

Casas a la orilla del río

Chilpancingo es atravesada por el río Huacapa, al que la mancha urbana de la ciudad le ganó terreno en las últimas tres décadas.

En febrero de 2011 hubo una precipitación atípica en la sierra que generó una gran acumulación de agua en la presa del cerrito rico y desbordó al río en la parte norte de la ciudad, en ese momento hubo 500 viviendas con daños parciales.

La administración del entonces alcalde Héctor Astudillo Flores y Protección Civil del Gobierno estatal recomendaron la reubicación de las familias afectadas, pero casi la totalidad se resistió bajo el argumento de que no tenían opciones para vivir.

El 15 de septiembre de 2013, en el segundo día de precipitaciones la presa nuevamente volvió a desbordar y por lo menos 30 colonias del norte de Chilpancingo resultaron afectadas en un primer momento.

En esta ocasión la creciente del río rebasó la proyección de los cuerpos de Protección Civil municipal y estatal, se metió a cientos de casas del centro de la ciudad y socavó las vialidades del río Huacapa, lo que implicó el arrastre de los cimientos de casi mil viviendas.

Aunque ya hay trabajos de rehabilitación de las vialidades del Huacapa, la autoridad reconoce que hace falta un estudio que permita la ubicación de zonas blandas en dicha arteria, pues hace un par de semanas el concreto se quebró a la altura de la Ciudad Judicial y provocó la caída de una pipa.

No se descarta la posibilidad de que las viviendas demolidas crezca en cuanto inicien los trabajos, que entre otras cosas pretende respetar el cauce natural del río Huacapa.