De las galerías a la calle

Tres jóvenes buscan cambiar la fisonomía de Hermosillo, Sonora para convertirla en un polo de turismo, cuyo principal motor sea la cultura y el arte.

Sonora

Jesús Madrid, César Duarte y Marlen Loss son tres jóvenes que están empeñados en rescatar el Centro Histórico de Hermosillo, Sonora. Hace 16 meses iniciaron el proyecto que llamaron “De las galerías a la calle”, con el cual a través del arte urbano intentan regresarle la vida a la zona más antigua de esta ciudad de 900 mil habitantes.

El proyecto nace de la idea de mejorar, rescatar y promover el Centro Histórico con el arte urbano y diferentes expresiones artísticas, detalla Madrid, propietario de Casa Madrid, donde artistas plásticos muestran sus talentos.

La zona fue abandonada: decenas de casas de principios del siglo pasado, antes elegantes, están en ruinas, convirtiéndose en refugios de indigentes. En su mayoría, los inmuebles fueron invadidos, originando problemas para los legítimos propietarios y el gobierno de la ciudad.

Hoy, decenas de bardas de las casas en ruinas o abandonadas han sido decoradas con murales que, aunque efímeros, los promotores del proyecto están convencidos que cumplirán con el objetivo: que los ciudadanos, pero sobre todo los empresarios, se interesen en esta ciudad de 315 años de historia.

La idea de los murales, explica Jesús, es cubrir un poco el abandono y hacer que la gente se interese por invertir en la zona, promover el asentamiento de negocios como bares, cafeterías, teatros, galerías y, poco a poco, convertirlo en un espacio turístico, cuyo principal motor sea la cultura y el arte.

Otro objetivo es reducir los índices de inseguridad. La paradoja es que a menos de 300 metros del abandonado Centro Histórico despachan en sus oficinas la gobernadora de Sonora y el alcalde de Hermosillo.

El promotor de la resurrección del Centro Histórico, que recibe a cambio que su nombre quede grabado en los murales, asegura que el proyecto se financia a través de patrocinadores privados,  empresas pequeñas, personajes públicos e instituciones de gobierno.

Aunque no hay un registro confiable de los inmuebles abandonados, un cálculo revela que él área en ruinas cubre un kilómetro cuadrado. De ese tamaño es el reto que de manera voluntaria asumieron Madrid, César Duarte y Marlen Loss.

La otra cara del proyecto es el combate a la inseguridad.  En los meses que lleva ha mejorado la vigilancia, ya que se registra mayor afluencia de ciudadanos, lo que provoca que haya menos delitos; ha mejorado, pero no significativamente, puntualiza Madrid.