CRÓNICA | POR ROGELIO AGUSTÍN ESTEBAN

Damnificados de Tixtla exigen atención

Jaloneos con policías estatales

Al menos 200 habitantes de colonias que permanecen bajo el agua en la cabecera municipal llegaron a Chilpancingo para entregar a Peña Nieto un documento, pero representantes del gobierno estatal lo impidieron.

Los afectados mostraron pancartas.
Los afectados mostraron pancartas. (Rogelio Agustín Esteban)

Guerrero

Elementos de la policía estatal se jalonearon con damnificados de Tixtla cuando solicitaron el paso a la residencia oficial Casa Guerrero, donde se realizó un acto encabezado por el presidente Enrique Peña Nieto.

Aproximadamente 200 habitantes de colonias que permanecen bajo el agua en la cabecera municipal de Tixtla, se trasladaron a Chilpancingo ayer por la mañana.

Primero llegaron a las instalaciones del Congreso local y presentaron un documento a la Comisión de Gobierno, en el cual piden acciones más contundentes para desalojar el agua estancada de la Laguna Negra.

Posteriormente, los manifestantes analizaron la conveniencia de caminar hacia la casa de gobierno, donde estaba programado un acto con el presidente Peña Nieto y el gobernador Ángel Aguirre Rivero.

Caminaron rumbo al oriente de la ciudad y pasaron de largo en los filtros de vigilancia instalados por elementos de las policías Federal y estatal y del Ejército.

Llegaron hasta la puerta 3 de Casa Guerrero, en cuyo perímetro policías estatales y elementos de seguridad interna colocaron vallas de metal.

Ahí se acercaron al personal de logística para pedir que se les facilitara el acceso al acto, aunque mostraron pancartas en las que reclamaban el desfogue de la Laguna Negra, que desde el pasado 16 de septiembre mantiene bajo el agua cientos de viviendas que están a punto de colapsarse.

Se distribuyeron a lo largo de las estructuras de metal colocadas en torno al acceso de la puerta 3; ahí, José Juan Casarrubias Barrios, presidente del Consejo Ciudadano de Damnificados, explicó que pretendían entrar al acto de Peña Nieto para entregar un documento.

En el texto solicitaban la construcción de un canal controlado para evitar que en el futuro haya más inundaciones, como las provocadas por la tormenta tropical Manuel.

Casarrubias Barrios dijo que por diferentes razones las bombas que desfogan la laguna no funcionan al ciento por ciento, lo que
también le informarían a Peña Nieto.

Pasaron los minutos y los representantes del gobierno estatal no daban una respuesta que dejara satisfechos a los inconformes, que poco a poco se aproximaron a las vallas de
metal y comenzaron a empujarlas.

Se dieron los primeros escarceos y posteriormente iniciaron los jaloneos e intercambios de golpes.

Aunque la tensión duró varios minutos, las cosas no pasaron a mayores. El personal de seguridad se reagrupó y reforzó su presencia en la zona para restringir completamente el paso.

Casa Guerrero