Comunidad zapoteca en Oaxaca se ampara contra obras eólicas

Investigadores de UNAM y ENAH advierten daños al suelo, tala y cambio gradual de flora y fauna.
Parque de energía eólica.
(Reuters)

Juchitán de Zaragoza

Integrantes de la comunidad zapoteca de Juchitán de Zaragoza, Oaxaca, exigieron su derecho a la libre determinación de su entorno luego de la supuesta imposición de proyectos eólicos de parte del gobierno municipal y la empresa Energías Eólica del Sur, en la región del Istmo de Tehuantepec.

A través de un amparo, la Asamblea Popular del Pueblo Juchiteco y la Asamblea de los Pueblos Indígenas del Istmo de Tehuantepec en Defensa de la Tierra y el Territorio solicitaron la impugnación de las concesiones otorgadas e iniciarán un proceso de autoconsulta comunitaria indígena que promueva la defensa de los derechos sociales y ecológicos de la zona.

Fernando Córdova, miembro del Instituto de Biología de la UNAM, y Alejandro Castaneira, integrante de la Escuela Nacional de Antropología e Historia, quienes fungen como investigadores del caso, advirtieron que el impacto en el área lagunar será considerable.

Los especialistas destacaron que los efectos de estos proyectos serán la degradación del suelo a consecuencia de su erosión, la tala de la Selva Baja Espinosa sin alguna medida de compensación y la modificación gradual de la flora y la fauna.

Raymundo Regalado, vocero de la asamblea popular, declaró que "la comunidad no está contra el uso de la energía eólica, sino de la manera en que las empresas trasnacionales pretenden apropiarse de las tierras de los habitantes con fines lucrativos bajo un esquema de manipulación de necesidades, en el que están en juego las costumbres y nuestra cultura".

Según investigaciones previas, de los 147 impactos locales, 81.63 por ciento es negativo para la región, lo que traerá consigo un posible conflicto de interés, obligando a los habitantes de las colonias populares a someterse a estas empresas con la contratación outsourcing, aceptando salarios deficientes.

Los inconformes anticiparon que si no reciben una solución, el tema será llevado a otras instancias de gobierno y organizaciones análogas para no permitir que sean despojados de sus tierras comunales, las cuales se rigen con sus propias formas de desarrollo económico, social y cultural.