Compras de pánico benefician a banqueros y gasolineros en Chiapas

René Cruz Montalvo, investigador y académico de la Escuela Bancaria y Comercial de Tuxtla Gutiérrez, dijo que la gente usó sus tarjetas de crédito para cubrir el gasto de emergencia.
En algunas gasolineras fueron colocadas pancartas en las que dicen sí al diálogo para resolver el conflicto con el magisterio y cesen los bloqueos.
En algunas gasolineras fueron colocadas pancartas en las que dicen sí al diálogo para resolver el conflicto con el magisterio y cesen los bloqueos. (Cuartoscuro)

Tuxtla Gutiérrez

Banqueros y gasolineros han sido los beneficiados con los bloqueos en Chiapas, porque la gente comenzó hacer compras de pánico y al no tener dinero en efectivo, usaron las tarjetas de crédito para cubrir las necesidades.

En un estudio hecho por René Cruz Montalvo, investigador y académico de la Escuela Bancaria y Comercial de Tuxtla Gutiérrez, se detectó que el gasto asciende a 140 millones de pesos.

"Las ganancias económicas que dejó la compra masiva de gasolina se debe a que por cada 1000 tuxtlecos existen 310 vehículos, alrededor de 200 mil vehículos transitando en una ciudad, considerando que somos alrededor de 600 mil habitantes, contando vehículos privados y de servicio público."

El cálculo resultante fue de una derrama de 140 millones de pesos que, en su mayoría, fueron pagados a través de tarjetas de crédito o débito bancarias ante la falta de efectivo por ser fin de quincena.

De esta forma, los más beneficiados fueron los gasolineros y banqueros durante las aproximadamente 72 horas desde que los dirigentes del gremio gasolinero anunciaron el desabasto.

Sin embargo, el nerviosismo por la falta de servicios también se extendió hacia los alimentos, pues la Central de Abasto de Tuxtla Gutiérrez anunció que únicamente tendrían reservas para siete días y el punto crítico sería este 30 de junio, no obstante la decisión del magisterio sindicalizado de permitir el paso de vehículos, excepto los de mercancías de empresas transnacionales, conjuró el fantasma del desabasto.

En tanto, los maestros que protestan por la reforma educativa mantienen tomados los ocho puntos carreteros, además de hacer "boteos" para recolectar fondos, sosteniendo la postura de no regresar a las aulas hasta que los gobiernos federal y estatal cedan a sus exigencias.