Pajaritos: usan drones para buscar víctimas

El equipo usado permite realizar un barrido visual en las zonas de más difícil acceso; sigue la incertidumbre ante la desaparición de familiares.
Funerales de víctimas de la explosión ocurrida el pasado miércoles en Coatzacoalcos, Veracruz.
Funerales de víctimas de la explosión ocurrida el pasado miércoles en Coatzacoalcos, Veracruz. (Omar Franco)

Veracruz

Brigadas de rescate continuaron ayer con la inspección de las instalaciones del complejo de Pajaritos al ingresar a las zonas más dañadas de la planta de Clorados III, de la empresa Petroquímica Mexicana de Vinilo, operada por Mexichem en sociedad con Pemex, encontrando cuatro cuerpos más, por lo que el número de fallecidos luego de la explosión del pasado miércoles suma 28.

Para la búsqueda se utilizaron drones y equipo especializado para realizar un barrido visual completo de las zonas de más difícil acceso, para salvaguardar a los cuerpos de rescate, informaron Pemex y Mexichem.

Adicionalmente, arribarán a la planta dos binomios (perro-humano), especialistas en rescate urbano, para reforzar las labores de las cuadrillas de rescate, así como maquinaria pesada para remover el material que impide continuar con las labores.

En los próximos días, los esfuerzos por ingresar a las zonas pendientes continuarán; sin embargo, aun cuando se trata de un área relativamente pequeña, se prevé que la complejidad para acceder de manera segura se traducirá en un avance más lento.

Hasta el momento han sido identificados y entregados a sus familiares los cuerpos de 25 personas. Respecto a los 18 heridos, continúan internados, informaron Pemex y la empresa Mexichem.

TRAS LOS DESAPARECIDOS

Ayer por la mañana continuó el peregrinar de familias que buscaban noticias de algún familiar o amigo desaparecido.

Rosa Villalobos, la mujer que un día antes a gritos pedía información de su hijo Luis Alfonso Ruiz, continuaba sin tener noticias.

Volvió a recorrer los hospitales hasta regresar a Pajaritos para que, junto con otras siete familias, esperara la oportunidad de identificar alguno de los cuerpos hallados en el sitio.

Afuera del complejo solo esperaban los familiares que no lograron ingresar, ya que se permitía la entrada de dos o tres parientes que pudieran identificar los cadáveres.

Algunas personas contaron que primero ubicaban los cuerpos por medio de fotografías o videos, y si había un indicio de que se tratara de su pariente, se procedía a identificar el cuerpo físicamente.

El centenar de personas que un día antes no se movió, ayer se redujo a una veintena que revisaba hasta por debajo de las llantas cada automóvil, camión, ambulancia o vehículo de la Marina que salía del complejo.

Dicen tener miedo de que saquen algún cuerpo sin autorización de sus familiares.

Las brigadas de gente con comida se mantienen fieles y no dejan de llegar para apoyar a las personas que esperan bajo el sol.

A cuentagotas se daban algunos nombres, y en segundos la duda se convertía en duelo; “por lo menos tendremos su cuerpo”, se escuchaba entre llantos.

Mientras esto ocurría en Pajaritos, en Villa Allende, justo atrás de los complejos petroquímicos, habitantes del lugar realizaron una marcha por los desaparecidos.

Cartulinas en mano, con las fotografías de sus parientes, caminaron por las calles de la comunidad, donde posteriormente realizaron un bloqueo, pues no han encontrado a sus seres queridos en los hospitales, ni tampoco entre los muertos.

FUNERALES

La tragedia de Pajaritos tiene muchas historias. Quienes ya recibieron los cuerpos de sus familiares se prepararon durante el día para el sepelio.

En municipios como Mundo Nuevo varias calles fueron cerradas para los servicios, ya que se trata de una zona donde mucha gente se emplea en el complejo.

Algunas familias perdieron hasta dos integrantes.

Quienes tuvieron la oportunidad de tener el cuerpo de sus familiares desde la noche del jueves lo sepultaron ayer.

Uno de ellos es Fredy Sánchez, un bombero que laboraba en el complejo y que desde muy pequeño fue adoptado por el Cuerpo de Bomberos.

Después de hacer un pase de lista, los restos de Fredy salieron de la funeraria sobre un camión de bomberos.

Familiares y amigos lo despidieron en el panteón Lomas de Barillas entre aplausos y desconsuelo.

Fue de los primeros sepelios en Coatzacoalcos; faltan los cuerpos que se vayan descubriendo conforme se pueda acceder a la llamada zona cero.