Coddehum no halló indicios de desaparecidos en barandilla de Iguala

En su comparecencia ante el Congreso local, el Ombudsman Ramón Navarrete, dijo que también acudió al 27 batallón de infantería acompañado de algunos familiares de los estudiantes pero no les ...
En su comparencia ante el Congreso de Guerrero, el presidente interino de la Comisión Estatal de Derechos Humanos, Ramón Navarrete Magdaleno.
En su comparencia ante el Congreso de Guerrero, el presidente interino de la Comisión Estatal de Derechos Humanos, Ramón Navarrete Magdaleno. (Rogelio Agustín Esteban)

Chilpancingo

El encargado de la Comisión Estatal de Derechos Humanos (Coddehum), Ramón Navarrete Magdaleno confirmó que los 43 estudiantes de la Normal Rural de Ayotzinapa no pasaron por la barandilla municipal de Iguala, tras los ataques armados del 26 de septiembre de 2014.

En su comparecencia ante el Congreso local, el Ombudsman fue cuestionado sobre la versión de que los estudiantes desaparecidos por elementos de la Policía Preventiva de Iguala fueron llevados a la barandilla y posteriormente entregados a miembros del crimen organizado.

Navarrete Magdaleno indicó que en cuanto supo de la primera agresión contra los estudiantes de la Normal Rural Raúl Isidro Burgos, alrededor de las 21:00 horas del viernes 26 de septiembre se trasladó hacia Iguala de la Independencia, pero antes de llegar tuvo un percance delicado en Mezcala, comunidad de vocación minera perteneciente a Zumpango.

"Resulta que nos atravesaron un camión sobre la carretera federal a la altura de Mezcala, de ahí vimos que bajó una mujer sangrando, mientras que un hombre que nos dijo, era agente del Ministerio Público (MP) estaba sentado a la orilla de la carretera, también herido".

Después de que el autobús fue retirado de la cinta asfáltica, el presidente de la Coddehum y varios colaboradores siguieron su camino hacia la cuna de la bandera.

"Llegamos a Iguala minutos después de que se suscitó la segunda agresión; cuando los estudiantes daban una conferencia de prensa y era caso media noche, entonces un grupo de desconocidos los atacó a balazos".

Junto con el coordinador de la Coddehum en Iguala, Navarrete buscó un lugar para comenzar a trabajar bajo resguardo, aunque asume que esa noche en Iguala había muchas situaciones fuera de control.

Una vez enterado de cómo estaba la situación, de establecer la certeza del riesgo que se corría, el funcionario se dio a la tarea de dialogar con las víctimas y comenzar a buscar a los que no aparecían, sin que todavía se supiera cuantos eran.

El primer lugar en que buscó a los jóvenes fue en la barandilla, lugar en el que asume "siempre hay mensajes para el que sigue", por esa razón

Hurgó en las paredes para detectar alguna consigna que hiciera referencia hacia la normal de Ayotzinapa y sus estudiantes.

Buscó colillas de cigarro para después ordenar pruebas de ADN, subió hacia la azotea del lugar y no encontró ningún indicio de los normalistas.

Por esa razón, dijo que su primer acción coincide con lo dicho por el juez calificador de la Policía Preventiva Ulises Bernabé García, en el sentido de que los desaparecidos nunca estuvieron en la barandilla.

Navarrete asegura que no miró al juez Bernabé García durante su permanencia en la barandilla, que en el recorrido se coordinó con los pocos policías que estaban a cargo, ya que ni siquiera el jefe de la policía estaba en el lugar.

Dijo que también acudió al cuartel del 27 batallón de infantería, estuvo acompañado de algunos familiares que se trasladaron de inmediato para Iguala y pidió que se le permitiera revisar, sin embargo no se les permitió el acceso.

"Solo ingresamos unos pasos y no pudimos indagar nada, pues los mandos castrenses se negaron a la revisión", apuntó.

Si los militares hubieran permitido que pasara con la intención de constatar que ahí no estaban los jóvenes, Ramón Navarrete sostiene que en estos momentos no estaría vigente dicha demanda por parte de los padres, que durante varios meses han pedido que se le abran las instalaciones militares para buscar a los estudiantes.