Ciudadanos contra "La Bestia" veracruzana

Durante décadas, habitantes de la zona metropolitana de la entidad enfrentaron tráfico vehicular, amenazas por sustancias tóxicas y otros riesgos vinculados al cruce del tren por la ciudad; se ...

Veracruz

Con un avance de 75 por ciento en el tendido de rieles, en el segundo semestre de 2015 quedará listo el libramiento ferroviario a doble vía que se construye desde el puerto de Veracruz hasta la comunidad de Santa Fe, y que acabará con un problema de más de un siglo en la ciudad.

Veracruz está partido en dos por las vías del tren, y circular de norte a sur de la ciudad ha resultado costoso, no solo por las vidas que se han perdido en accidentes, sino por la construcción de puentes que no han sido suficientes para cubrir la demanda vial de más de un millón de habitantes de la zona metropolitana Veracruz-Boca del Río-Medellín.

Los puentes sobre las vías del ferrocarril, además de costosos, no han resuelto el conflicto de tráfico que genera el paso del tren en toda la ciudad, además de los accidentes, arrollamientos y descarrilamientos que se presentan con las máquinas que cruzan colonias y fraccionamientos del puerto.

Una vez que entre en servicio el libramiento ferroviario de 19.5 kilómetros se reducirá en 80 por ciento el tráfico de trenes por el centro del puerto y poco a poco se eliminarán los kilómetros de vías, a lo largo de los cuales se asientan al menos 150 colonias, fraccionamientos y unidades habitacionales, cuyos habitantes están expuestos a toda hora al peligro que significa el paso de carga de productos químicos, tóxicos y combustibles que entran y salen del recinto portuario veracruzano.

Las colonias y fraccionamientos que hoy son “partidos” por las vías del ferrocarril que atraviesan desde el puerto, el centro de la ciudad, hasta la zona poniente y el norte de Veracruz serán libradas, además de las molestias que significan el cruce ferroviario.

Veracruz no necesitará construir más costosos puentes y pasos a desnivel para unir el norte de la ciudad con el centro; tampoco se pondrá en peligro a los porteños por las maniobras que se hacen y los desperfectos de los trenes.

La construcción de este libramiento acabará con un problema de más de un siglo y que en las últimas cuatro décadas se agudizó con el crecimiento explosivo de la zona metropolitana Veracruz-Boca del Río-Medellín-Alvarado.

Las vías que desde 1873 atraviesan el centro de la ciudad llegan hasta el poniente, en la comunidad de Las Bajadas, y cruzan fraccionamientos del municipio de Medellín serán eliminadas cuando termine la construcción del libramiento, informó el director de la Administración Portuaria Integral de Veracruz, Juan Ignacio Fernández Carbajal.

A la obra solo le restan menos de 5 kilómetros a doble vía, mismas que se tenderán una vez que se resuelva por parte del gobierno estatal lo relacionado con el pago de derecho de vía de los terrenos ejidales que cruzarán.

La línea saldrá del recinto portuario a lo largo del litoral costero, cruzará la ampliación del puerto y en el Centro Logístico Santa Fe se conectarán las vías de las empresas Kansas City Southern y Ferrosur.

“Estamos haciendo unas vías de ferrocarril que a la larga van a hacer que se quite el ferrocarril actual que parte a Veracruz por la mitad, que los trenes se vayan por Playa Norte hasta Santa Fe, y eso ya no va a limitar a la ciudad”.

Por un tiempo seguirán usándose las actuales vías; de hecho, en la parte antigua del puerto no es fácil eliminarlas porque se necesitan para los radios de giro de los trenes, pero a largo plazo también se quitarán para que ni la periferia, ni el centro de la ciudad tenga el problema que genera el paso del ferrocarril.

HISTORIA

Al tener Veracruz uno de los puertos más antiguos del país, por donde entró no solo la conquista española, sino prácticamente todo lo que es el México de hoy, los ferrocarriles han sido desde siempre una de las principales vías de transporte y comunicación.

Los rieles cruzan por gran parte del estado generando conflictos en las ciudades de mayor concentración urbana como Coatzacoalcos, Córdoba y Tierra Blanca.

Los conflictos no se reducen solo al uso de los trenes para el traslado de migrantes, quienes se montan en los mismos para llegar a la capital del país y de allí al norte de la República, como ocurre en Tierra Blanca, donde Ferrosur construye una barda para impedirles el acceso a los ferrocarriles.

Ciudades como Córdoba, en la zona central montañosa del estado, exigen desde hace tiempo un libramiento ferroviario similar al que se construye en el puerto jarocho.

Y es que en Córdoba, como ocurre con Veracruz, las vías parten a la ciudad en dos, con la desventaja de que ahí no se han construido los puentes o pasos a desnivel suficientes y los transeúntes y automovilistas tienen que exponerse a cruzar con el riesgo de ser arrollados por La Bestia.

Integrantes del Movimiento pro libramiento ferroviario de la ciudad de Córdoba, Veracruz, han enviado solicitudes al gobierno municipal, que encabeza Tomás Ríos, para que “intervenga en forma enérgica ante las autoridades correspondientes (federales, estatales y Ferrosur) para que a la brevedad se construya un libramiento ferroviario en Córdoba”.

“El paso del ferrocarril por la ciudad es una bomba de tiempo, porque de ocurrir un accidente sería de fatales consecuencias, debido a las sustancias peligrosas que transportan, entre ellas cloro, amoniaco y ácido sulfúrico en su más alta concentración.

“Sabemos que hasta sustancias radiactivas transportan, lo que hace altísimo el riesgo a que está expuesta toda la ciudadanía, además de que si se llega a parar el convoy, nos jugamos la vida al pasarnos entre los furgones o por debajo de ellos.

“Asimismo, provoca retrasos para quienes van a su trabajo, a la escuela  o cualquier otro compromiso, por lo que nuestra vida prácticamente la rige el paso del ferrocarril, y si llevamos vehículo, pues a dar una vuelta de varios kilómetros, lo que impacta directamente nuestra economía al gastar más gasolina”.

En el escrito firmado por René González Hernández y ciudadanos preocupados por Córdoba, recuerdan que desde hace 24 años debieron retirarse esas vías, como prometieron en ese entonces las autoridades.

“Todo esto debería haberse acabado hace 24 años y es el momento que no se ha movido un milímetro la vía, a todas luces injusto para toda la ciudadanía, que ya está cansada, harta, fastidiada, enojada de que ninguna autoridad intervenga a favor de la ciudadanía”.

Los cordobeses advierten que de ocurrir una tragedia, mientras la petición siga siendo ignorada, “haremos responsable a las autoridades de los tres niveles de gobierno, junto con Ferrosur, por omisión y negligencia”.