Cierran 42 depósitos vehiculares en Tlanepantla

La Propaem dijo que estos corralones violaron las normas ambientales, además provocan severa contaminación al subsuelo.

Tlalnepantla

La Procuraduría de Protección al Medio Ambiente del Estado de México (Propaem)  impuso sellos de clausura temporal y definitiva a 42
depósitos vehiculares por incumplir en normas ambientales  y provocan severa contaminación al subsuelo y por el inadecuado manejo de
residuos. 


El titular de la dependencia  Juan Jacob Pérez Miranda, afirmó que hoy fueron clausurados cuatro corralones, ubicados en los municipios de
Tultitlán, Ecatepec y Tecámac, que incumplieron en normas ambientales.


También mencionó que ya fueron destruidos 42 mil vehículos con más de dos años, confinados en 110 depósitos que no tienen algún proceso
legal, como parte del programa de reciclaje que se  lleva a cabo en la entidad.


Pérez Miranda, dijo que el  automóvil es considerado un desecho mixto contaminante, por cuanto se integra por varios elementos sólidos y
almacena diversos tipos de líquidos, entre ellos lubricantes y carburantes.


Agregó el procurador que con el programa de inspección se  reducirá la contaminación visual y fauna nociva que genera el hacinamiento de
vehículos, además de la contaminación en el subsuelo por escurrimientos ferrosos.


“En los últimos ocho meses se reciclaron más de  42 mil vehículos, los cuales tenían un antecedente de resguardado de más de 2 años los
distintos depósitos. Además de que fueron  clausurado 42 depósitos vehiculares donde se detectaron  irregularidades en materia de impacto
ambiental, otros23 ya se están regularizando de 55 que ya fueron inspeccionados”.

Precisó con relación al programa estatal de reciclaje de vehículos, que esta, propone mecanismos para llevar a cabo el retiro de éstos ensituación de abandono.


“Su proceso comprende, antes de su destrucción, la descontaminación del vehículo, esto es, al retiro de materiales contaminantes como
baterías, aceites, gasolinas, anticongelantes, llantas, todos ellos reutilizados como materiales de combustión alterna”, explicó Pérez
Miranda.


El proceso de trituración de un vehículo tarda aproximadamente 3 minutos, desde que ingresa al molino hasta la obtención del producto
final, que se denomina técnicamente chatarra vehicular limpia, explicó el funcionario ambiental.


Con estas acciones de reciclaje, “recuperamos  para su saneamiento, aquellos sitios contaminados por la liberación de materiales o
residuos ferrosos, además de reducir la  dispersión de contaminantes y la acumulación de un sinnúmero de vehículos en calidad de abandono.


Una vez,  que se inició la limpieza de los depósitos, se reduce la contaminación del suelo por los derrames de grasas, aceites y óxidos
producidos por la acumulación de fierros, afirmó Pérez Miranda.