Femsa cierra sus almacenes en Iguala y Arcelia

La vocera oficial de la empresa, Alma Beltrán, dijo que en el caso de Iguala se tomó la decisión  desde 2014 como parte de un proceso de optimización. Y en Arcelia desde mayo está cerrada la planta.
Directivos avisaron a empleados a través de una cartulina sobre la suspensión en las actividades.
Directivos avisaron a empleados a través de una cartulina sobre la suspensión en las actividades. (Rogelio Agustín Esteban)

Chilpancingo

Coca-Cola Femsa confirmó el cierre de sus almacenes en dos ciudades estratégicas de Guerrero; Iguala, considerada el centro económico de la región norte, y Arcelia, la puerta de entrada hacia la Tierra Caliente.

En el caso de Iguala la compañía confirmó que la determinación de cerrar la planta se adoptó desde el primer trimestre de 2014, como parte de un proceso de optimización implementado por la compañía.

Alma Beltrán, vocera oficial de la empresa, sostuvo que al momento del cierre de las operaciones en la cuna de la bandera, la distribución se reorganizó y con ello se evitó que hubiera escasez del producto.

"Lo que puedo decirte con puntualidad, es que se ha cumplido con la distribución y no se ha impactado negativamente el abastecimiento", anotó vía telefónica.

Dijo que la empresa liquidó de acuerdo con la legislación laboral a sus trabajadores, por lo que no hubo ninguna expresión de inconformidad.

Actualmente, en Iguala los productos de la empresa refresquera se tienen en cantidad suficiente en todo tipo de expendios, tal y como sucedía antes de cerrar la planta de distribución de la ciudad.

En el caso de Arcelia se confirmó que la planta está cerrada desde mayo pasado, aunque no se especificó la fecha y se aclaró que el trato para los trabajadores fue el mismo.

Los dos municipios, hermanados por la inseguridad

En Iguala, durante la administración del ex alcalde, José Luis Abarca Velázquez la crisis de inseguridad se incrementó, a partir de la vinculación del jefe de cabildo y parte de su cuerpo de seguridad pública con el cartel de Guerreros Unidos.

Tras los ataques del 26 de septiembre de 2014, la agitación social perjudicó a diferentes compañías, sobre todo las que se dedican a la venta de alimentos, golosinas y refrescos.

Sin embargo, Coca-Cola tomó la decisión de cerrar por lo menos seis meses antes de la desaparición de los 43 estudiantes de la Normal Rural de Ayotzinapa.

En Arcelia, desde las dos últimas administraciones municipales se vive una confrontación entre células de Guerreros Unidos con La Familia Michoacana, ésta última organización dedicada fundamentalmente al secuestro y el cobro de piso.

Los representantes de la compañía no relacionan la decisión de cerrar los almacenes con la inseguridad generada por la delincuencia organizada, pero admiten que ya no tienen operaciones directas desde ambas ciudades.