De estación de tren a antro en Cholula

En lo que hace al predio de Ferronales en San Pedro Cholula, en ningún lugar del edifico, en el interior o algún otro se exhibe permiso alguno o convenio con la SAE de la SCT. 
Zona de vías en Cholula.
Zona de vías en Cholula. (Foto: Ana María Arroyo)

Puebla

El tren llegó a Cholula a finales del siglo XIX, prosperó en el XX y desapareció en 1996. Para el año 2007 su vieja estación había sido ocupada por un particular que reclamó como suyo el predio federal que va de la Avenida Morelos a la 2 Oriente en la esquina de la 6 Norte. E instaló ahí un restaurante, “La vía”, que fracasó, por lo que abrió un antro, que tampoco prosperó, como sí lo hizo el Oxxo que, desde hace al menos siete años está en el predio que fue del Ferrocarriles Nacionales de México (Ferronales).

Lo raro fue que reclamó el sitio “un familiar” del ex presidente municipal Arturo Saltiel Carranco Blanco, quien ocupó el cargo de 1996 y 1999 y, antes de dejarlo permitió que se ocupara el sitio de más de mil metros cuadrados. Ningún alcalde ha aclarado, desde entonces, incluido José Juan Espinosa Torres por qué un particular ocupó y comerció con el predio federal.

Como se recordará, la paraestatal Ferronales fue privatizada en 1996 y todos sus bienes, propiedad de la nación, pasaron a la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) Federal, la cual creó el Servicio de Administración y Enajenación de Bienes (SAE) para determinar el destino de esos bienes, por lo que cualquier uso de los mismos, muebles e inmuebles, deben ser supervisados y, en su caso autorizados por esa entidad.

En lo que hace al predio de Ferronales en San Pedro Cholula, en ningún lugar del edifico, en el interior o algún otro se exhibe permiso alguno o convenio con la SAE de la SCT. Lo cierto es que está ocupado el paso dela vía con vendedores de frutas y memelas; los que fueron los patios es un estacionamiento, de la “Plaza del Ferrocarril” que cobra diez pesos por hora.

En el edificio del siglo XIX, donde estuvo la estación propiamente dicha, fue instalado el “restaurante, café, bar” “La vía” y hoy hay un Oxxo; unos metros adelantes, hacia el Oriente, hacia donde está el museo de sitio del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), hay otra tienda de conveniencia y tres más de “artesanías”. En los patios de esos negocios aún se pueden ver los restos de lo que fue la estación, el tendido de vía, restos de los muros originales y algunos artilugios ferroviarios.

Afuera, frente a la pirámide de Cholula, un letrero roto dice: “Cuidado con el tren”. Uno metros hacia el poniente, donde estuvo el tendido de vía que aún se resiste a desaparecer, está un minimercado al aire libre y, metros adelante la Plaza de la Concordia.

Pese a la solicitud de información que se le hizo, el Ayuntamiento de San Pedro Cholula que encabeza José Juan Espinosa Torres no respondió a quién pertenece la antigua estación del ferrocarril, ni porqué se permite, en un espacio federal adjunto a la Plaza de la concordia, el comercio a los vendedores ambulantes.                            

 

Puebla, la de las cuatro estaciones

 

La ciudad de Puebla es, después del Distrito Federal la única urbe que ha tenido cuatro estaciones de ferrocarril, de las cuales sólo sobrevive la que en los años setenta se dio en llamar la “Estación nueva”, en la actual la Calle 90 Poniente y Avenida 9 Norte.

La actividad ferroviaria en la antigua ciudad de los Ángeles inició en el siglo XIX con las estaciones del Ferrocarril Interoceánico, el Ferrocarril Mexicano y el Mexicano del Sur, ubicados hacia el norponiente de la urbe, en las cercanías del barrio de San Miguel, en terrenos que iba de la actual Avenida 2 Poniente hasta la hoy Avenida 18 Poniente; de la Benito Juárez o Constitución de 1857, hoy sólo conocida como Avenida 11 Norte hasta la 17 Norte.

En el que fue el Ferrocarril Mexicano, desde 1988 se encuentra el Museo Nacional de los Ferrocarriles Mexicanos (MNFM), en tanto que en donde estuvo el Ferrocarril Interoceánico, en la actual Avenida 4 Poniente y Avenida 11 Norte, edificio de 1897 quemado hace cien años durante la Revolución Mexicana, fue demolido para instalar el mercado Venustiano Carranza, en uno de los edificios más feos de la ciudad.

A Puebla llegaba el tren desde Apizaco; desde esta ciudad salí hacia el oriente para ir hacia Veracruz, por Jalapa o por las Cumbres de Maltrata; pero también salí hacia el sur para ir a Cuautla, pasando por pequeñas paradas dentro de la zona metropolitana hasta llegar a Cholula, de donde seguía a Atlixco, seguía hacia Izúcar y continuaba hacia el poniente para llegar a Cuautla.

Habitada desde hace por lo menos dos mil años, la ciudad de Cholula se vio beneficiada con la llegada del ferrocarril a finales del siglo XIX. Para el siglo XX, la estación de la ciudad milenaria era la primera parada importante rumbo hacia Cuautla: los primeros viajeros, incluidos muchos comerciantes de “tierra fría”, abordaban ahí para llevar sus mercancías, principalmente granos, frutas y verduras hacia el cruce de caminos que es Izúcar.

Cuando se abrió la zona arqueológica de Cholula, el ferrocarril sirvió para transportar a la mayoría de los turistas que llegaban a la zona; entonces había una carretera federal que iba de Puebla al Distrito Federal, pasaba por la urbe milenaria, iba hacia Huejotzingo y llegaba al estado de México. No existía, y no existió sino hasta los años setenta del siglo XX la llama Ruta Quetzalcóatl, conocida simplemente como Recta a Cholula.

El tren, entonces, era el transporte adecuado, y popular, para el transporte de mercancías y pasajeros.

En los últimos tres años se ha hablado de recuperar el tren entre Puebla y Cholula, en versiones de trenes ligeros, uno de ellos eléctrico. Como el que hubo hacia Tlaxcala desde 1989: salía de San Felipe Hueyotlipan y llegaba a Apizaco, el cual también, los gobiernos tlaxcalteca y poblano quieren reimpulsar, no solo con fines de trasporte, son también turístico.

 

Trenes de Puebla

 

El 12 de marzo de este año,  la prensa poblana publicó: “El Gobernador del estado, Rafael Moreno Valle dio a conocer en entrevista  que se está analizando el proyecto del Tren Turístico Cholula-Puebla, y que se espera que la salida de Puebla sea desde el Museo del Ferrocarril, utilizando su ubicación estratégica en muchos aspectos”.

Y más. “Moreno Valle indicó que por l tarde sostendrá una reunión para ver los avances de este proyecto que ya ha compartido con la Secretaria de Turismo, Claudia Ruiz Massieu aunque aún no se tiene  concluido ni fondeado, pero se espera que se avance en los próximos meses”.

En las notas periodísticas se agregó que el mandatario dijo “se ven muy buenas posibilidades de que se pudiera realizar el proyecto del tren  en este año, y  aún no se tiene un monto exacto, pero serian dos etapas del proyecto, una seria la adquisición de los vagones y la otra seria la construcción de las vías. Y si bien se tiene el derecho de vía, no necesariamente se tienen las condiciones y se ha visto como está”.

Dos estudiantes de la Universidad de las Américas Puebla (Udlap) Diana Angélica García García y Nitzé-Ha Rivas Badillo de la Licenciatura en Administración de Hoteles y Restaurantes proponen un proyecto que busca vincular el turismo con el patrimonio industrial ferroviario, utilizando el paradero de San Felipe Hueyotlipan, y las estaciones La Unión, Los Arcos, Carcaña y Cholula, de acuerdo con información publicada por Milenio Diario: “Este tren turístico emplearía para su puesta en marcha, dos de las tendencias más recurridas en cuanto a conservación y protección del patrimonio industrial, la reutilización y el reciclaje”, se explica en su documento.

Pero tiene razón el gobernador poblano: no necesariamente  se tiene las condiciones. Y en ello abundan Diana Angélica García Nitzé-Ha Rivas, quienes creen que se podría ir de Puebla a Cholula usando el antiguo camino del tren a Cuautla, pero precisan:  

Con el nuevo proyecto del ferrocarril turístico Puebla Cholula, no se  enfrentaría el problema de la llegada a la antigua estación en la ciudad milenaria de San Pedro, sino al hecho de que, por ejemplo, a la altura de Santiago Momoxpan, particulares también ya se apropiaron de los terrenos donde pasaba el tren hasta los años noventa del siglo pasado.

El proyecto de las universitarias propone la salida del ferrocarril desde la capital poblana hacia la ciudad milenaria utilizando el paradero de San Felipe Hueyotlipan y las antiguas estaciones de La Unión, Los Arcos, la Carcaña y San Pedro Cholula.

Las autoras del estudio “El ferrocarril y su vinculación con la explotación turística: el caso  de la ciudad de Puebla”, explican en su propuesta de tren turístico que, actualmente el paradero Hueyotlipan está en el costado poniente del Mercado Hidalgo, donde hasta inicios de los años noventa salió el tren suburbano Puebla-Tlaxcala y lo ocupa un particular, de acuerdo a lo visto por quien esto escribe. La estación La Unión “se encuentra en el Bulevar Estevan (sic) de Antuñano, actualmente es una casa habitación y es famosa porque a sus orillas se da por la noche la venta de elotes y esquites”.

Agregan; “La estación Los Arcos se encuentra en la zona industrial de Cuautlancingo pero solamente se toma como punto de referencia, ya que dejó de existir hace más de diez años; de ella se sabe únicamente que era una estación de madera. De la estación Carcaña no se sabe nada…” y de la de Cholula que estaba en la Avenida Morelos esquina con 6 Norte, colindando al norte con la 2 Oriente hoy la tiene un “particular” y ha sido completamente transformada. 

 

Tren a Tlaxcala

 

En 1989 se inició el servicio del Tren Suburbano Apizaco-Puebla, el cual fue inaugurado por los entonces gobernadores  Beatriz Paredes Rangel de Tlaxcala, y Mariano Piña Olaya de Puebla.

El gobierno estatal tlaxcalteca lo ha explicado así: “En 1989 se inició el servicio del Tren Suburbano Apizaco-Puebla facilitando el enlace entre las principales localidades del Estado localizadas en su eje Norte-Sur. En su trayecto cuenta con seis estaciones que son: Apizaco, Santa Cruz Tlaxcala, Santa Ana Chiautempan, Teolocholco, Zacatelco y Panzacola. Entre las localidades beneficiadas directamente están: Apizaco, Santa Cruz Tlaxcala, Contla, Chiautempan, Teolocholco, Zacatelco, Ayometla, Xicohtzinco, Papalotla y Tenancingo. La población servida representa el 25 por ciento del total estatal, es decir, cerca de 225 mil habitantes con lo cual se logró una comunicación intermunicipal y un enlace con la región de Puebla, convirtiendo a este corredor en una estructura urbana muy importante dentro de la gran región metropolitana del centro del país”.

El tren referido tenía su estación en Puebla en san Felipe Hueyotlipan, a la cual se han referido las egresadas de Turismo de la Udlap. En un recorrido realizado por quien esto escribe, se confirmó que el inmueble, de pequeñas dimensiones, propiedad federal como el resto de los bienes de Ferrocarriles Nacionales de México en liquidación, está ocupado al menos por un hombre caucásico, blanco, de pelo y barba de ese color, de cerca de un metro ochenta de estatura, el cual se negó a responder a las preguntas que se le hicieron respecto al inmueble y se refugió en el mercado Hidalgo, distante a unos metros.

El tren salí de Puebla hacia Apizaco todavía en los años noventa, y era característico que en la estación Hueyotlipán subieran comerciantes que adquirían mercancías en el Mercado Hidalgo, e iban bajando en las ya descritas estacones de Tlaxcala, pasando por la fábrica textil de San Manuel, ya abandonada, para concluir en Apizaco, de donde salió el tren hacia Puebla por primera vez en 1869.

En caso de querer recuperarse esa estación, el Servicio de Administración y Enajenación de Bienes (SAE) de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes federal deberá no sólo aclara a quién pertenece el inmueble sino en qué condiciones se daría a los interesados en manejar un tren, hacia Tlaxcala o hacia Cholula, ligero o eléctrico, dado que aún está en liquidación la empresa a la que perteneció, Ferrocarriles Nacionales de México.

Cabe recordar que en junio de 2013 el Consejo Nacional para la cultura y las Artes (Conaculta) reportó que Rafael Tovar y de Teresa, su titular, declaró en Puebla: “Otro tema que hemos platicado es apoyar a partir del año que entra el Museo del Ferrocarril y aprovechar el patrimonio ferroviario que contiene, pensando incluso que los carros del ferrocarril pudieran desplazarse y abrir circuitos, como en otros lugares de la república se ha hecho con mucho éxito, convirtiéndose en un gran atractivo turístico”.    

Lo anterior se interpretó como la reactivación del tren hacia Cholula o Tlaxcala desde el Museo Nacional de los Ferrocarriles Mexicanos dela Calle 11 Norte 1005, entre las Avenidas 10 y 18 Poniente. Sin embargo, la inversión que se haga deberá incluir la recuperación no sólo del paso de vía, federal, sino el tendido de la misma, donde en tramos largos, que casi completan los caminos de fierro, el acero que las componía ha ido “desapareciendo” a tal grado que donde actualmente se relaminan las calle aledañas al Mercado Hidalgo, está ocupado el antiguo paso del tren, a tal grado que a un lado de “La cuchilla” un lavado de autos, especialmente taxis se estableció ilegalmente en ese paso.      

Cabe recordar en declaraciones a la prensa a principios del año 2011, el secretario general de la sección III del Sindicato de Trabajadores Ferrocarrileros de la República Mexicana (STFRM), Pedro Stevenson González, aseguró que el abandono de Ferronales ha ocasionado que al menos 24 estaciones de tren del troncal mexicano que comprende Tehuacán –Tlaxcala – Hidalgo y Estado de México, han sido saqueadas en su totalidad, con excepción de las de Trolo y Tehuacán - ya que aún funcionan -, así como Otumba y Apan, que fueron convertidas en museos”.

Y ese saqueo no es exclusivo de esa zona, sino de casi todo Puebla.