CRÓNICA | POR NORMA PONCE

He visto muchos desastres, pero nunca me había asustado tanto

Mickey Mahaffey, estadunidense que vive en el municipio de Urique en Chihuahua, contó a MILENIO cómo las lluvias destruyeron todo lo que se encontraba en la zona.

Mickey Mahaffey
Mickey Mahaffey (Norma Ponce)

México

Tras el paso de las lluvias intensas en la Sierra Tarahumara de Chihuahua, cuatro estadunidenses que se encontraban en el municipio Urique permanecieron varados desde el viernes pasado y otras tres personas, entre ellas dos menores, perdieron la vida en el municipio aledaño de Batopilas.

Mickey Mahaffey, conocido desde hace varios años en la región como El Gringo Diablo, narró como desde el viernes pasado el mal tiempo se apoderó de Urique y destruyó todo lo que vio a su paso.

Cuando comenzó la lluvia que después se convertiría en tromba, él junto con otros tres agrónomos del estado de Arizona, se encontraban en una casa al lado del río trabajando en el proyecto Barefoot Seeds, un banco de semillas para la Tarahumara.

"Yo les dije que sucedía todo el tiempo. El problema fue ese, que todo el pueblo así lo pensó y no guardaron a sus animales, porque todos pensaron que pararía, pero el agua venía tan rápido que no lo podía creer, es indescriptible la fuerza del agua que alcanzó al río", cuenta.

El río Urique estuvo hasta 7 metros sobre el cauce normal, inundó más de 30 viviendas, se llevó vehículos, dañó la infraestructura hidrosanitaria, carreteras, drenaje y sembradíos de temporada


Al ver la magnitud de la tormenta, los americanos y sus perros tuvieron que dejar su casa y tuvieron que subir a una montaña para pasar la noche. Improvisaron un campamento, mientras hicieron guardias para vigilar el crecimiento del río en lo que los otros dormían.

Mientras eso ocurría, una familia raramuri falleció a causa de un alud de rocas y lodo en la comunidad de Sahuasichi, Batopilas; los cuerpos de dos niños de 4 y 5 años de edad fueron encontrados a más de un metro y medio de profundidad. A pesar de las labores de rescate, el cuerpo del padre de familia sigue desaparecido.

Virgilio Cepeda Cisneros, director Operativo de la Unidad Estatal de Protección Civil, aseguró que el mal tiempo llegó desde el viernes pasado debido a un problema de precipitación pluvial que superó los 80 milímetros y colapsó la infraestructura eléctrica en 13 municipios del estado, desde Cuauhtémoc hasta Chínipas.

"El río Urique estuvo hasta 7 metros sobre el cauce normal, inundó más de 30 viviendas, se llevó vehículos, dañó la infraestructura hidrosanitaria, carreteras, drenaje, sembradíos de temporada, corrales, ganado y una escuela quedó inservible al 50%", dijo.

Ante lo acontecido, la Secretaría de Gobernación hizo la declaratoria de emergencia para Urique con alrededor de mil 400 habitantes, pero no incluyó a Bocoyna, Batopilas y Chínipas, donde también hubo daños.

Mahaffey cuenta que desde el sábado estuvieron incomunicados de pueblo a pueblo y para volver a su hogar tuvieron que atravesar un puente lleno de lodo en el que duraron varados dos días, hasta que improvisaron con una escalera que encontraron entre el escombro.

Los americanos perdieron muchas semillas, la mitad de su cosecha de garbanzo, dos corrales, mangueras de riego y aún no tienen electricidad en su casa. "Gracias a Dios nadie murió pero mucha gente perdió animales, sus mangueras y sembradíos".

"He estado en todo el mundo y he visto muchos desastres naturales, pero nunca me había asustado tanto, sabía que podía sobrevivir subiendo la montaña pero me preocupe por los demás, porque nadie considero lo alto que iba a subir el río. Estoy orgulloso de la gente aquí todos respondieron a la emergencia, buscaron a sus familiares y amigos. Ahora todos estamos muy ocupados reconstruyendo el pueblo", agregó Mahaffey.

Este viernes, el gobernador del estado, César Duarte y su esposa, Bertha Gómez entregaron tres mil pollos y seis toneladas de frijol en los municipios afectados por las intensas lluvias atípicas.