Chihuahua y "Juanga" van por el rescate del Noa Noa

Edificios emblemáticos en esa urbe fronteriza quedaron en ruinas debido a la violencia del crimen, por lo que ahora las autoridades buscan remodelarlos, entre ellos el famoso bar.
El terreno se ubica en el número 288 de avenida Juárez y tiene capacidad para 30 automóviles.
El terreno se ubica en el número 288 de avenida Juárez y tiene capacidad para 30 automóviles. (Jesús Quintanar)

Ciudad Juárez

La imagen del cantante Juan Gabriel es clave para el gobierno de Chihuahua, pues desde septiembre de 2012 el cantautor (quien creció en este lugar) apoya al municipio de Ciudad Juárez en el proceso de recuperación tras la etapa de violencia derivada del crimen organizado.

Como resultado de ese vínculo, la administración estatal anunció hace un año la reconstrucción del famoso bar Noa Noa, que desde 2006 opera como estacionamiento público. Sin embargo, los encargados de este negocio de mil metros cuadrados aseguran que nadie ha buscado al dueño para hablar del tema.

La mayoría del viejo centro de Ciudad Juárez está derruido, da la impresión de que fue bombardeado. “Es porque el gobierno demolió muchos edificios viejos, unos estaban desocupados y otros los vendieron; se supone que van a remodelar la zona para construir una plaza comercial y algunas vialidades”, dice Aurora, empleada de una casa de ropa que sobrevive junto con otros negocios.

Los terrenos en ruina fueron convertidos de un día a otro en estacionamientos informales, a cielo abierto con piso de tierra y un poco de cascajo. Son casi 10 y se encuentran en cada cuadra, dan servicio a los visitantes y turistas que acuden a conocer la catedral y otros monumentos.

Por la avenida Juárez se llega al predio número 288. En la entrada una pesada reja de metal oscuro, arrumbada y empolvada, anuncia lo que fue el Noa Noa. El nombre de Juan Gabriel está grabado en los barrotes con letras doradas. No falta el curioso que quiere tomarse una fotografía ahí.

David Bencomo Licano, dueño original del lugar, lo vendió porque se devaluó tras el incendio que ahí ocurrió en 1994. “La placa con el nombre del cantante sigue afuera”, afirma Segio Pérez, encargado del estacionamiento.

“Aquí caben 30 coches; el patrón dice que con gusto lo vendería a alguien del medio del espectáculo por si quieren hacerlo museo; él tiene guardados otros artículos que le dio Bencomo Licano, son una serie de discos y placas de bronce que eran de Juanga; están guardados en una bodega”, asegura.

Durante el día, la calle donde se encuentra el Noa Noa parece estar abandonada; a cien metros de ahí se ubica el puente internacional Santa Fe, que es límite con la frontera de San Antonio, Texas.

Aquí es común encontrar abiertas casas de cambio y negocios pequeños, pero los principales bares y discotecas cerraron por la violencia, porque se fueron a la quiebra o porque la remodelación de la zona ha alejado a la clientela.

“El año pasado dijeron que el gobierno del estado estaba interesado en retomar el Noa Noa, no sé más detalles. En varias ocasiones Juanga ha estado con el gobernador, los diarios publicaron eso. Pero el patrón nos ha dicho que no le interesa participar en la reapertura del lugar, si es que se hace”, señala Sergio.

La prensa respalda su dicho, pues en septiembre de 2012 el gobernador, César Duarte, declaró: “También hemos platicado sobre la recuperación del bar Noa Noa y esta canción que él aporta es la voluntad y con hechos la manera en que quiere participar en el nuevo tiempo de Chihuahua y de Juárez”.

Pese a que la rehabilitación del viejo centro histórico es lenta, mexicanos y estadunidenses llegan preguntando dónde estuvo el Noa Noa; la foto del recuerdo queda en la fachada del estacionamiento, la reja arrumbada, la placa con la estrella de bronce; o bien, al fondo del predio, justo en el piso de mosaicos azules donde se dice que estaba el camerino del Divo de Juárez.

Un año de encuentros

El año pasado Juan Gabriel amenizó las fiestas patrias en Chihuahua al finalizar el Grito de Independencia. Dos meses después fue invitado de honor en la inauguración del estadio de beisbol “Juárez Vive”, donde el mandatario estatal difundió las obras que su gobierno construyó en la frontera.

En su discurso, Duarte agradeció: “Juan Gabriel es de Juárez, ¡es chihuahuense! Estamos muy contentos, está Juárez volcado, lleno de entusiasmo por el nuevo tiempo que estamos viviendo, porque ya supimos lo que es el dolor, porque no debemos permitir que vuelva a suceder.

“Gracias, Juan Gabriel, por venir a trabajar con nosotros, por ayudarnos a recuperar nuestros espacios, por ser parte de la alegría que llevamos en el corazón; ¡muchas gracias!, ¡porque Juárez vive y vive con Juan Gabriel!”

Copa en mano, el cantante respondió: “Señor gobernador, con mi eterno agradecimiento hago un brindis por la paz y tranquilidad de mi tierra. ¡Y arriba Juárez!”

En medio de aplausos, Juan Gabriel bebió la mitad de su copa; luego la extendió a Duarte, quien la recibió para terminar de beberla. Después lanzaron palomas blancas y Juanga comenzó un concierto gratuito de cuatro horas. En los siguientes días el gobernador y el cantante inauguraron un museo dedicado a su trayectoria artística.