Penales de Guerrero, foco rojo por sobrepoblación y autogobiernos

El encargado de la oficina de la CNDH en el estado, Hipólito Lugo Cortés, dijo que urge una fuerte inversión de recursos para actualizar la infraestructura penitenciaria, pues hay más de cinco mil ...

Chilpancingo

El encargado de la oficina de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) en Guerrero, Hipólito Lugo Cortés, sostiene que los 15 penales que existen en la entidad representan un foco rojo en materia de seguridad, por la sobrepoblación y la existencia de autogobiernos ejercidos por grupos criminales.

Lugo Cortés, sostiene que hablar del sistema penitenciario en Guerrero, es retomar una realidad que no ha cambiado mucho en los últimos 25 años, lo que implica violaciones críticas en materia de derechos humanos.

Refirió que tras lo sucedido en el penal de Topo Chico, en Monterrey Nuevo León encendió los focos rojos en todo el país, pero destaca el caso de Guerrero.

Explicó que en el estado existe una población carcelaria que rebasa los cinco mil internos, lo que ya reclama una fuerte inversión de recursos destinados para actualizar la infraestructura penitenciaria.

Indicó que ya es necesario reubicar algunos penales, pero principalmente, construir cárceles federales para reubicar aproximadamente al 40 por ciento de los presos, que son sancionados por delitos del ámbito federal.

Lugo Cortés fue durante más de 20 años visitador de la Comisión Estatal de Derechos Humanos (Coddehum), parte importante de ese tiempo lo dedicó a recorrer los 15 penales que existen en la entidad.

De acuerdo a dicho trabajo de revisión, refiere que solamente en los casos de Chilpancingo, Acapulco, Iguala, Zihuatanejo y La Unión cumplen con las características de un Centro de Readaptación Social (Cereso), los demás, dijo que son barandillas municipales habilitadas como penales.

En esos cinco Ceresos se concentra 70 por ciento de la población carcelaria del estado, pero el de Acapulco tiene en estos momentos el 45 por ciento del total, con cerca de dos mil 500 presos.

"Hablar de sobrepoblación es hablar de hacinamiento, de violaciones a derechos humanos y de focos rojos que pueden prenderse en cualquier momento; esta es una situación de riesgo y vale la pena voltear los ojos hacia el sistema penitenciario local, para evitar situaciones que generen inestabilidad", anotó.

Recordó que 2014 inició con la incursión de un grupo de hombres armados al penal de Iguala, lo que derivó en el asesinato de por lo menos seis internos.

Reconoció la existencia de autogobiernos en los penales de la entidad, lo que está sustentado en diferentes trabajos de investigación impulsados por organismos de derechos humanos.

"Cuando decimos que hay presencia y control de la autoridad implica que no hay autogobiernos, que quienes establecen las reglas internas son las autoridades penitenciarias, pero lamentablemente hay serias irregularidades", anotó.