Celebran fieles a Señor de las Maravillas en Puebla

Los fieles agradecen por favores conseguidos, para pedir salud y trabajo y para solicitar fortaleza para enfrentar los problemas económicos.
Los fieles poblanos consideran a  imágenes religiosas de Nuestra Señora de la Soledad, la Virgen de los Dolores, el Señor de las Maravillas, Jesús Nazareno de las Tres Caídas y Jesús Nazareno de San José las más milagrosas
Los fieles poblanos consideran a imágenes religiosas de Nuestra Señora de la Soledad, la Virgen de los Dolores, el Señor de las Maravillas, Jesús Nazareno de las Tres Caídas y Jesús Nazareno de San José las más milagrosas (Cuartoscuro)

Puebla

A lo largo de la mañana de este martes, cientos de fieles católicos acuden a visitar a la imagen del Señor de las Maravillas, considerada la más milagrosa de la arquidiócesis de Puebla, ubicada en el templo de Santa Mónica, en el centro histórico de la ciudad.

Durante este día, los fieles agradecen por favores conseguidos, para pedir salud y trabajo y para solicitar fortaleza para enfrentar los problemas económicos.

En Puebla, el Señor de las Maravillas cuenta con dos celebraciones a lo largo del año, la primera se realiza cada tercer viernes de Cuaresma y la segunda el 1 de julio de cada año.

A lo largo del día, los católicos realizan filas frente al templo para ingresar a ver por algunos minutos una de las imágenes más visitadas a lo largo del año.

Los fieles recuerdan que la imagen que representa a Cristo en una de sus caídas, se salvó de un incendio que se registró el pasado 1 de enero de 2013 y que afectó un cuadro, muros vitrales y distintos áreas de madera del templo. 

Desde las 6:00 horas, los fieles cantan en varias ocasiones las tradicionales Mañanitas. La imagen goza de una alta devoción en la entidad ya que se le atribuyen milagros a fieles poblanos, así como a los de distintos lugares del país que llegan a visitarlo.

De acuerdo con la arquidiócesis de Puebla, el Señor de las Maravillas fue elaborado en el siglo XVII y representa una de las caídas que sufrió Cristo en su camino a ser crucificado. 

"Cada año venimos a la capital. Nosotros venimos de la Sierra Mixteca para agradecer por la familia. Fueron años complicados y ahora estamos agradecidos porque curó a mi hijo Miguel", comentó Margarita Sánchez, madre de familia.