Campesinos piden a Peña ley de compra de alimentos

El movimiento por la Soberanía Alimentaria y la Defensa de la Tierra planteó que se cree una ley para que el gobierno compre granos y alimentos a pequeños productores y campesinos.

Diversas organizaciones campesinas propusieron al presidente Enrique Peña Nieto que envíe al Congreso de la Unión la aprobación de una ley de compras gubernamentales de granos y alimentos para que los pequeños productores tengan garantizada la compra de sus cosechas a buen precio.

El Movimiento por la Soberanía Alimentaria, la Defensa de la Tierra y el Agua, los Recursos Naturales y el Territorio planteó la creación de un nuevo competidor agroalimentario del Estado mexicano como comprador y vendedor de alimentos para generar condiciones de precios justos de alimentos para productores y consumidores.

En Zaachila, Oaxaca, los líderes sociales hicieron un llamado a defender el ejido, la comunidad y la soberanía alimentaria, al coincidir en que "primero es comer y luego vender nuestra producción de alimentos".

Consideraron urgente un nuevo acuerdo social entre el Estado y campesinos e indígenas que se exprese en una nueva política pública, en nuevas instituciones, nuevas leyes y una nueva estructura presupuestal dirigida al campo.

La agrupaciones integradas al Congreso Agrario Permanente (CAP) lamentaron que el Estado mexicano haya desmantelado al camp, y sumido en la pobreza al sector, "pretendiendo legitimar mediante la aprobación de nuevas leyes energéticas, el despojo de nuestras tierras, nuestra agua, nuestros recursos naturales y pretenden expulsarnos de nuestros territorios mediante la figura de servidumbres de hidrocarburos, haciendo valer la nueva consigna de las empresas nacionales y trasnacionales la tierra de quien la perfora".

Con ello, afirmaron, pone a las actividades mineras, la explotación de gas e hidrocarburos y generación de electricidad, como actividades prioritarias de interés social y público sobre cualquier otra, incluso sobre la producción de alimentos, captación de agua y generación de oxígeno y preservación de la biodiversidad.

Propusieron un sistema de salvaguardas para prevenir, dar seguimiento y control de los impactos de cualquier megaproyecto de actividades mineras, energéticas, turísticas, comerciales, de comunicaciones, el cual implica el protocolo de consulta, a las comunidades indias y campesinas.