CETEG recuerda desalojo en Acapulco que dejó un muerto

Los maestros marcharon de la caseta de Metlaplil, en la zona de Acapulco Diamante hacia la entrada principal del aeropuerto.

Acapulco

A un año del desalojo que provocó la muerte del profesor Claudio Castillo Peña, maestros disidentes marcharon en el puerto de Acapulco, en el cierre de la actividad sostuvieron una confrontación verbal con elementos de la Policía Federal (PF).

Fueron cerca de mil integrantes de la Coordinadora Estatal de Trabajadores de la Educación de Guerrero (CETEG), quienes caminaron en el boulevard de las naciones y realizaron una parada en las inmediaciones del Aeropuerto Internacional, justo en el punto en que la noche del 24 de febrero de 2015 se generó el encontronazo con policías federales.

Se concentraron en la caseta de Metlaplil, en la zona de Acapulco Diamante, de ahí tomaron rumbo hacia la entrada principal del aeropuerto.

En el trayecto, lanzaron consignas en contra del gobierno federal y del estado, pero también exaltaron la memoria del profesor Claudio Castillo Peña, quien murió a consecuencia de los golpes que recibió durante el desalojo.

Castillo Peña era un adulto mayor, jubilado que acompañaba las marchas siempre a bordo de un vehículo, desde el que alentaba a los que se manifestaban para seguir adelante.

Walter Enmanuel Añorve, integrante de la Comisión Política de la CETEG, señaló que el 24 de febrero de 2015, la policía federal y del estado no solo provocó la muerte del profesor Castillo, también atacaron sexualmente a varias profesoras, la mayoría de ellas no denunciaron las violaciones por temor al escarnio.

En el punto en que murió el profesor Claudio se ofició una misa, lo que propició que la circulación vehicular quedara paralizada.

Eso motivó que un grupo de 200 policías federales se acercaran para solicitarles que despejaran la vialidad.

La reacción de los mentores fue ríspida, lanzaron gritos contra los uniformados y en la mayoría de las consigas les señalaban como asesinos.

Aunque los ánimos parecían calentarse, las partes no pasaron de la confrontación verbal.