Buscan pequeños mineros fortalecer el sector en Guerrero

“Hay que promover la inversión extranjera porque ellos tienen más experiencia y recursos, algo de lo que nosotros carecemos”, indicó Bernardo Solís, coordinador regional de la UCD.
Archivo Milenio
(Archivo)

Zihuatanejo de Azueta

Los pequeños empresarios mineros de Guerrero trabajan para conformar una integradora que fusione a los productores de la entidad, informó Bernardo Solís Radilla, coordinador regional de la Unión Campesina Democrática (UCD) de la Costa Grande.

El objetivo, dijo, es que esta fusión de mineros guerrerenses fortalezca al sector, atraiga inversiones nacionales y extranjeras y se aseguren ganancias directas para la entidad.

Solís Radilla criticó que actualmente los recursos mineros de la entidad son explotados en su mayoría por empresas extranjeras, por lo que las ganancias salen del país.

Sin embargo, destacó que las empresas mineras generan un número importante de empleos bien remunerados en localidades apartadas donde existen muchas carencias.

También aplaudió que el gobernador del estado, Ángel Aguirre Rivero invitara recientemente a los inversionistas extranjeros para explotar las minas guerrerenses.

Al respecto expresó: “Hay que promover la inversión extranjera porque ellos tienen más experiencia y recursos, algo de lo que nosotros carecemos”.

Apuntó que solamente la exploración del terreno requiere de una inversión aproximada de 30 millones de pesos, mientras que el proceso de barreno cuesta 100 dólares por metro cuadrado.

El coordinador regional de la UCD reiteró: “Trabajar una mina no es simple, sale muy caro”.

Sobre los apoyos que ofrece el Fideicomiso de Fomento Minero (Fifomi), lamentó que es muy difícil acceder a ellos.

El objetivo del Fifomi es fomentar y promover el desarrollo de la minería nacional a través del otorgamiento de créditos y asistencia técnica especializada para crear, fortalecer y consolidar proyectos y operaciones mineras.

Sin embargo, de acuerdo a Solís Radilla es muy difícil que los pequeños productores accedan a este tipo de apoyos.

El también empresario minero indicó que debido a la falta de apoyo de los gobiernos federal y estatal, los pequeños productores se han quedado “fuera de la jugada”.

“Todas las mineras son extranjeras, aunque tengan nombres mexicanos”, aseguró.

Por ello, aplaudió que el gobierno estatal les abriera la puerta a los inversionistas extranjeros, siempre y cuando exista antes una integradora de mineros guerrerenses.

“Se requiere de una integradora para que los pequeños mineros formen parte de la explotación y el beneficio económico quede aquí en la entidad e incluso algunas empresas extranjeras tengan que registrarse para que los impuestos se paguen aquí en Guerrero”, abundó.

La minería en Guerrero

De acuerdo a la información oficial, en la última década se ha incrementado sustancialmente la exploración en el Estado dando como resultado el descubrimiento de nuevos cuerpos mineralizados como los Filos-El Bermejal (en explotación), Mina Nukay en el municipio de Eduardo Neri, Rey de Plata en el municipio de Teloloapan, Campo Morado en el municipio de Arcelia, Mamatla en el municipio de Pedro Ascencio Alquisiras y en varias otras partes de la entidad.

El valor de la producción minera estatal durante el período enero-diciembre de 2010 ascendió a más de siete mil 819 millones de pesos participando con el 4.16 por ciento del valor total nacional.

Tan sólo de oro, se extraen de las minas guerrerenses 340 mil onzas por año.

Entre el 2005 y 2010 el gobierno en México entregó cerca de 200 mil hectáreas de territorio de la zona Costa y Montaña de Guerrero en Concesiones Mineras por 50 años de extracción a tajo abierto, este territorio está habitado mayoritariamente por pueblos indígenas.

Este tipo de extracción minera arrastra consigo graves problemas ambientales por la acumulación de metales pesados como el mercurio, lo que provoca contaminación de mantos acuíferos con cianuro.

También ha provocado el despojo de territorios a pueblos originarios a través de la desintegración del tejido comunitario, generando divisiones hacia dentro de la comunidad.

Esta situación facilita el despojo y pudiera provocar a un mediano plazo hasta el etnocidio de los pueblos.

La entrada de las mineras de explotación a cielo abierto está provocando la destrucción de los bosques y de las recargas de agua, la contaminación de mantos acuíferos a través de metales pesados como el cianuro y el mercurio; contaminación del suelo y del aire y el crecimiento de una economía de mediano plazo y la destrucción de la economía campesina.