Belleza histórica de Morelos

La edificación que sirvió como cuartel del general Emiliano Zapata es uno de los recintos arquitectónicos que por su aspecto y relevancia han sido galardonados con un récord Guinness, ...
Se construyó en 1903.
Se construyó en 1903. (Especial)

Cuernavaca, Mor.

El Castillito es parte de la historia arquitectónica de Cuernavaca desde la etapa prerrevolucionaria y es uno de los símbolos de la capital de Morelos no solo por su aspecto, sino por su origen, que lo ha llevado a ganar un récord Guinnes como la edificación más pequeño del mundo en su tipo.

Desde 1903, cuando fue construido, ha sido parte de de diversas historias y leyendas, aunque la mayoría falsas.

Durante diversas etapas se mencionó que fue utilizado como vivienda. En un primer momento para los empleados gubernamentales y después por ciudadanos, quienes lo ocuparon sin autorización hasta su remozamiento en 1986.

Onésimo González, uno de los encargados del lugar, narró la historia del Castillito, que fue construido con ladrillos que ya no se fabrican en la ciudad, y con el que también se edificaron otros edificios en la capital del estado.

Entre ellos mencionó el mercado municipal, que ya desapareció; el hotel Moctezuma, localizado en el centro histórico y que fue cuartel del general Emiliano Zapata, así como otro más, que ha sido utilizado como restaurante, oficinas gubernamentales y que ahora funciona como escuela.

“La calidad del ladrillo vale otro reportaje”, indicó González, al detallar que es más compacto, resistente y pequeño que el común.

Las propiedades del ladrillo, resaltó, hicieron que la fábrica que los elaboraba, al oriente de la ciudad, los exportara a Estados Unidos.

Desde afuera, El Castillito se aprecia diminuto, incluso frágil, pero no lo es.

Desde su edificación, hace 111 años, no ha sido necesario reconstruirlo, pese a que durante las etapas que fue habitado no se le dio mantenimiento.

Desde el exterior se aprecia, como en otras construcciones, dónde tiene trabes y columnas; el inmueble fue elevado con los tabiques “encontrados”, lo que no solo es una idea alterna de la construcción, sino que también ofrece una vista artística y bella, consideró González.

Este edificio ahora está dentro del primer cuadro del centro histórico de la ciudad; sin embargo, cuando fue construido estaba en las afueras, lo que refleja cómo ha crecido la urbe.

Sergio Estrada Cajigal Barrera, uno de los cronistas de la ciudad, escribió que El Castillito fue construido para albergar al guarda-vías que cuidaba, precisamente, el tren de “Mulitas”, que era un adelanto para su tiempo (finales del siglo XIX), y que guardaban relación directa con el tren México-Cuernavaca.

“Era un lugar estratégico donde fue instalado. Desde aquí podía dominarse con la vista al norte, sur y occidente. Fue instalado en una pequeña cúspide que ahora custodian las calles de Agustín Güemes Celis, número uno, y Leandro Valle.

“El Castillito es un inmueble que está compuesto de dos estancias de 6 metros cuadrados, cada una, en la parte inferior y que arriba tiene dos habitaciones más grandes”, detalló González.

Sin embargo, fue abandonado durante la Revolución y vuelto habitar en los años 30.

Desde su remodelación, en 1986, el lugar recuperó el lustre que tuvo en el siglo XIX y fue convertido en un museo de fotografía, que visitan turistas de martes a domingo de 10 a 5 de la tarde.