Vidulfo Rosales: Ayotzinapa, caso de desaparición forzada

El abogado de los padres de los normalistas de Ayotzinapa dijo que el caso no puede considerarase cerrado, pues hay elementos que indican que el Ejército sabía de lo estaba sucediendo en Iguala.
 Vidulfo Rosales Sierra, abogado de los padres de los normalistas desaparecidos.
Vidulfo Rosales Sierra, abogado de los padres de los normalistas desaparecidos. (Rogelio Agustín)

Chilpancingo

Vidulfo Rosales Sierra, abogado de los padres de los normalistas de Ayotzinapa desaparecidos, dijo que el caso se trata de desaparición forzada y que no puede considerarse cerrado de ninguna manera

Rosales dijo que, bajo la lógica de que Iguala es un municipio que pertenece al Estado Mexicano, entonces no existe argumento para que las autoridades federales declaren terminadas las investigaciones realizadas en torno a la desaparición de los jóvenes.

Entre los hechos recamados sobre la madrugada del 27 de septiembre, están los patrullajes realizados por el Ejército durante más de cinco horas, sin que se registrara una sola detención de presuntos agresores, ni siquiera de los elementos de la Policía Preventiva Municipal que siempre estuvieron a su alcance.

"Son muchos los elementos que existen en actas, los que indican que el Ejército tenía conocimiento de la presencia de los Guerreros Unidos en Iguala, porque muchas personas lo denunciaron al 27 batallón de infantería pero que ahí se omitió proceder contra esa organización criminal", apuntó Rosales Sierra.

Ese tipo de elementos, dijo que son suficientes para que el personal de Ejército en Iguala sea citado a comparecer sobre el caso, para efecto de que respondan algunas interrogantes que son necesarias de despejar.

Consideró positivo el trabajo hecho en Ginebra Suiza, ya que se aportó al Comité para Desapariciones Forzosas de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), se dijo puntualmente que hasta el momento ninguna persona ha sido sancionada por el delito de desaparición forzada, pese a que ya son 99 los detenidos por los hechos del 26 de septiembre.

Bajo dicha circunstancia, indicó que en el ámbito internacional se tiene la certeza de que hay un caso de desaparición forzada descomunal, pues se habla de 43 jóvenes debidamente identificados.

Reconocer que se trata de desaparición forzada, es echar por tierra el argumento de que los jóvenes ya fueron asesinados y que en consecuencia, lo que viene es declararlos muertos.

Por esa razón, dijo que tras el posicionamiento obtenido en Ginebra, el Estado tiene la obligación de investigar el caso hasta llegar a su debida conclusión.