Policía ministerial demandará a la CNDH por daño moral

Rey David Cortés permaneció un año dos meses en el Centro de Reinserción Social de Chilpancingo, al ser señalado como presunto responsable del asesinato los dos normalistas de Ayotzinapa.
El policía indicó que ya fue reinstalado en la Procuraduría General de Justicia.
El policía indicó que ya fue reinstalado en la Procuraduría General de Justicia. (Rogelio Agustín Esteban)

Chilpancingo

El comandante de la policía ministerial implicado en el caso Ayotzinapa, Rey David Cortés Flores demandará por daño moral a la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH), instancia que le adjudicó la autoría material del asesinato cometido en agravio de los estudiantes Alexis Herrera Pino y Gabriel Echeverría de Jesús.

Cortés Flores permaneció un año dos meses en el Centro de Reinserción Social (Cereso) de Chilpancingo, ya que junto a Ismael Matadama Salinas fue señalado como presunto responsable del asesinato a balazos de los dos normalistas abatidos en la Autopista del Sol.

La mañana del 12 de diciembre de 2011, Rey David se alistaba para entregar el turno y disfrutar una jornada de asueto, sin embargo, por el radio de banda fue informado del desalojo en la carretera y de que ya había detonaciones de arma de fuego.

"Acudimos porque nos informaron que hasta ese punto se trasladó un grupo de compañeros conocidos como los académicos, un grupo que sabíamos que estaba desarmado", anotó.

Ya fue reinstalado en la Procuraduría General de Justicia (PGJ), institución en la que sostiene que ha trabajado desde hace 29 años, aunque ya no se desempeña como personal operativo de la Policía Ministerial.

Derivado de la vinculación, el encarcelamiento y el linchamiento asegura sufrió en los medios, el ex agente registró complicaciones en los cuadros de diabetes e hipertensión que padecía desde hace varios años, razón por la que sus abogados sugirieron pelear la reparación del daño moral y económico.

Anticipó que recurrirá a la Procuraduría General de República (PGR) y posteriormente a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), con la intención de que se le escuche y haga valer el derecho correspondiente.

"También voy a pedir una disculpa pública hacia mi persona, porque todo el proceso de arraigo y el encarcelamiento repercutió en mi salud", anotó.

Aunque fue trasladado a la entonces Subprocuraduría Especializada en Delincuencia Organizada (SIEDO), señaló que los agentes de la Procuraduría General de la República (PGR) le indicaron: "Sabemos que ustedes no fueron, pero órdenes son órdenes".

No niega que es él quien aparece en varias imágenes apuntando con un R-15 al contingente de estudiantes, sin embargo aseguró que nunca disparó contra ellos, de hacerlo, el saldo hubiera sido mayor a las dos muertes que se denuncian.

Sostuvo que la CNDH lo señaló junto con Ismael Matadama Salinas como responsables de la muerte a balazos de los estudiantes Gabriel Echeverría y Alexis Herrera, pero no ofreció pruebas contundentes y eso permitió su liberación.

Aunque salió del Cereso desde el 23 de abril, lo primero que hizo fue atender a su familia y resolver los problemas de salud que ya enfrentaba, pero aseguró que ya es tiempo de reclamar justicia y demandar a la CNDH por el daño moral que le infringió.