Autodefensas perdieron la brújula en Guerrero: Ombudsman

El encargado de la Coddehum, Ramón Navarrete Magdaleno, dijo que una vez superado el problema de la delincuencia organizada, derivó en una lucha de poder entre las autodefensas y grupos comunitarios.

Chilpancingo

El encargado de la Comisión Estatal de derechos Humanos (Coddehum), Ramón Navarrete Magdaleno sostuvo que los grupos de autodefensa que existen en la entidad ya perdieron la brújula, lo que disminuye el respaldo popular que en su momento tuvieron.

Navarrete Magdaleno sostuvo que años atrás, se consideraba que había zonas del estado en donde la conformación de grupos de autodefensa era necesario, pues las autoridades no ingresaban a pueblos que estaban controlados por la delincuencia.

Entonces, varias comunidades tomaron el tema de la inseguridad pública en sus manos y lograron bajar los índices delictivos, pero el fenómeno creció de tal manera que los grupos de autodefensas ya están en Acapulco y Chilpancingo.

"En Chilpancingo las tenemos en Petaquillas, mientras que en Acapulco en Xaltianguis y Xolapa", anotó.

Explicó que una vez superado el problema de la delincuencia organizada, derivó en una lucha de poder entre las autodefensas y grupos de policías comunitarias.

Apuntó: "Lo digo con conocimiento de causa, porque he estado en los enfrentamientos de Tierra Colorada y en otros puntos".

Recordó las diferencias que llegaron a confrontaciones armadas entre la Unión de Pueblos y Organizaciones del Estado de Guerrero (UPOEG) y el Frente por la Seguridad y el Desarrollo Social (FUSDEG) en la región Centro, que en abril pasado generó el saldo de por lo menos seis muertes.

También mencionó la ruptura al seno de la Coordinadora Regional de Autoridades Comunitarias (CRAC), entre los grupos de Abad García y Eliseo Villar Castillo, quien actualmente está preso.

En estos momentos, dijo que se advierte una pugna por el control de territorios al seno de la CRAC, así como entre la UPOEG y el FUSDEG.

Por eso anotó: "Yo les puedo decir que han perdido la brújula, porque el tema con el que nacieron y se presentaron ante la sociedad lo han superado".

Recordó que cuando la UPOEG ingresó al Ocotito estuvo presente, pudo observar como a población se volcó para respaldarlos y les dio todo su respaldo, pero al paso del tiempo la situación ha variado de manera considerable.

Sostuvo que en poco tiempo la gente entró en la reflexión de que el sistema de reeducación de la CRAC, sustentado en la aplicación de trabajo forzado para los infractores no tendría el mismo éxito en la zona urbana que en las comunidades indígenas, en donde surgió el proyecto que encuentra sustento en la ley 701.

El Ombudsman guerrerense admite que el proyecto con el que surgieron las policías comunitarias y grupos de autodefensa está desvirtuado, lo que constituye un fuerte problema social para la entidad.