Aumenta extorsión por celulares por descuido en Puebla

El especialista del ITESM, Héctor Cerezo, dijo que sin necesidad de llamar, con información recabada en redes sociales y servicios como WhatsApp, pueden controlar a su víctima.
Al mes se hacen cerca de 100 millones de búsquedas en Google.
Las redes sociales ayudan para las extorsiones. (Shutterstock)

Puebla

A lo largo de este año, Puebla registró 179 casos de extorsiones de enero a agosto de este año, cifra que representa un aumento de 86 por ciento en comparación con el mismo periodo de 2014.

El incremento de las extorsiones, basado en los datos del Secretariado Ejecutivo de Sistema Nacional de Seguridad Pública (SNSP), se puede explicar por una combinación de factores en donde existe una alta especialización delictiva generada por sociópatas que transgreden la ley sin sentir culpa; el crecimiento de dispositivos móviles sin registro de usuarios por parte de empresas telefónicas; y los descuidos de la sociedad que cada día deja más pistas, tanto en redes sociales como en pláticas, que pueden ser aprovechadas por los delincuentes.

Lo anterior lo explicó el director del Departamento de Psicología del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey (ITESM) en Puebla, Héctor Cerezo Huerta, quien resaltó que en los últimos meses, los responsables de extorsiones, ya no necesitan realizar llamadas telefónicas, ya que con la información que recaban en redes sociales y servicios como WhatsApp, pueden controlar a su víctima.

Un acto de extorsión consiste en obligar, sin derecho, a otra persona a dar, a hacer, dejar de hacer o tolerar,  obteniendo un beneficio para sí o para otro, causando daño en su patrimonio. La extorsión directa se realiza cuando un sujeto llega hasta la víctima; y la indirecta, la más común en los últimos meses, se da cuando la víctima recibe una llamada o mensaje escritos en donde se le exige una determinada cantidad de dinero, a cambio de no hacerle daño a él o su familia.

“Se tratan de escoger víctimas como parejas jóvenes, personas de la tercera edad, madres solteras, parejas en donde ambos cónyuges trabajan, eso es importante. No hay un segmento de clase social porque la extorsión va para clase baja, media y alta”, comentó.

Señaló que la delincuencia está ganando terreno a las autoridades porque existe una mayor especialización de los sociópatas, quienes se organizan de mejor manera y aprovechan descuidos de las víctimas.

“El que extorsiona tiene total control de la situación y las secuelas son graves. La extorsión se presenta a partir de un diálogo, verbal, virtual, telefónico, con ciertas características que dan control a quien habla. El extorsionador es un sociópata, un tipo sin escrúpulos, sin culpa, perverso que sabe controlar y humillar a su interlocutor. Por eso, los diálogos son cerrados, sin cortes, sin risas y con mucho poder. Es un discurso incuestionable que es practicado y vulnera la seguridad de quien lo escucha”, comentó. 

En entrevista, el investigador del ITESM Puebla resaltó que el aumento de extorsiones en Puebla es una llamada para regular las telecomunicaciones en materia de dispositivos móviles que son usados sin que nadie tenga registros de los dueños; y para que la sociedad tome medidas preventivas.

“Es un terreno fértil para el crecimiento de este acto. La extorsión o el intento es la agresión que más se está cometiendo en este momento. Quien lo hace, lo puede hacer desde la comodidad de un lugar. No tiene mayor dificultad, su voz, la facilidad con la que puedes cambiar de equipos, cambiar los chips. En tanto eso exista, la posibilidad de reconocerlos y detenerlos será muy poca”, comentó.

Agregó que una persona puede generar medidas preventivas para ser víctimas de extorsiones como evitar contestar llamadas de números desconocidos, ser prudente sobre la información que se brinda, no pagar por extorsiones, cuidar la información personal ya que ahora es fácil encontrarla en redes y manejar contraseñas familiares en caso de algún problema real.