Asume Ejército el control de retenes de Apaxtla, Guerrero

El alcalde informó que los ciudadanos guardaron sus armas y colaboran con los militares y policías en la identificación de quienes ayudan a la delincuencia y buscan regresar al municipio.
Los ciudadanos guardaron sus armas y se despojaron de los paliacates que cubrían sus rostros.
Los ciudadanos guardaron sus armas y se despojaron de los paliacates que cubrían sus rostros. (Rogelio Agustín Esteban)

Chilpancingo

Personal del Ejército Mexicano asumió el control de los cuatro retenes que durante ocho días instalaron ciudadanos armados en la cabecera municipal de Apaxtla, con la intención de evitar el regreso de integrantes del crimen organizado.

Efraín Peña Damasio, presidente municipal de Apaxtla de Castrejón informó que desde la mañana del jueves, personal del Ejército reforzó la presencia que tenía en dicha demarcación y se posicionó en los cuatro retenes que el Movimiento Ciudadano instaló desde la jornada del jueves 27 de noviembre.

Los ciudadanos guardaron sus armas y se despojaron de los paliacates que cubrían sus rostros, aunque no dejaron completamente los accesos a la ciudad.

Explicó que los pobladores se organizaron para acompañar a los militares en los retenes, con la intención de señalar a los informantes de la delincuencia que pretendan regresar al municipio.

"La gente de aquí identifica claramente a quienes durante mucho tiempo colaboraron con la delincuencia, por eso pedimos que se nos permitiera estar presentes en la vigilancia, aunque respetamos la estructura de mando de los militares", anotó.

Hasta este jueves 5 de diciembre, dijo que en la cabecera municipal de Apaxtla opera un grupo aproximado de 80 elementos militares, los que tienen el respaldo de 18 policías estatales y al menos mil ciudadanos dispuestos que abrazaron un manifiesto difundido la mañana del 3 de noviembre, en el que se hizo un llamado a defender la paz.

El toque de queda no se suspendió totalmente, aunque ahora el cabildo decretó que al superar la etapa de alerta máxima se entró a una de contingencia en materia de seguridad, lo que implica mantener algunas medidas preventivas para evitar que la delincuencia regrese y se apodere nuevamente de la ciudad.

Sin embargo, ya no habrá tantas restricciones respecto a la circulación en las calles después de las 22:30 horas, que es el tiempo en que todos los pobladores deberían estar en sus domicilios.

El primer edil anticipó que si en un plazo de dos semanas se advierte una mejora sustancial en el ámbito de la seguridad el toque de queda se levantará completamente, pero si las cosas vuelven a complicarse las restricciones volverán.

Indicó que por el momento la población guardó sus armas y solamente colabora con los policías y militares que los cuidan, pero aclaró que no caerán en ningún exceso de confianza.