Asegura Profepa a tigre de bengala y oso negro en Veracruz

Ambos animales presentan evidencias de maltrato. El vehículo del “Circo del Caribe” fue detenido en la Veracruz-Medellín y al inspeccionar a los animales en la jaula, el chofer se dio a la fuga.

Veracruz

Sin garras de las patas delanteras, ni colmillos ni piezas dentales que desgarren, bajos de pesos, deshidratados y con cicatrices que evidencian el maltrato a que han sido sometidos, se encuentran el tigre de bengala y el oso negro que la tarde/noche del miércoles fueron asegurados por la Procuraduría Federal de Protección del Medio Ambiente en la carretera Veracruz-Medellín.

Los animales se encuentran a resguardo en el Parque Zoológico Miguel Ángel de Quevedo, del ayuntamiento de Veracruz, en tanto se determina el decomiso oficial de los mismos al Circo del Caribe, razón social que traía el trailer sin placas que fue detenido por elementos de Tránsito Municipal de Boca del Río.

El trailero de la unidad placas XB722666, quién se identificó con el nombre de Alejandro Ibarra Gomes, con domicilio en Oaxaca se dio a la fuga cuando se realizaba la revisión de los animales que transportaban en una jaula.

El delegado de la Profepa en Veracruz, Eduardo Aubry de Castro Palomino recordó que en la entidad están prohibidos los circos con animales, aún así el circo al que aparentemente pertenecían el oso negro y el tigre de bengala adultos tiene su domicilio en Veracruz.

El oso negro está protegido por la Norma Oficial Mexicana 059/2010, en tanto que el tigre de bengala es un animal exótico que requiere para su transporte y resguardó los permisos que no mostró el operador del trailer que transportaba a los mismos.

La unidad fue puesta a disposición del ministerio público federal para requerir a los dueños del circo que iba a presentarse en el municipio de Manlio Fabio Altamirano.

El director de Fomento Agropecuario, Medio Ambiente y Desarrollo Sustentable del ayuntamiento de Veracruz explicó que los animales recibirán alimentación especial, pues los mismos no tienen garras ni dientes y colmillos para desgarrar la carne que es su principal dieta.

Presentan huellas de maltrato en la cabeza y el cuerpo y revisan si existen lesiones internas.

El oso de aproximadamente 120 kilos y unos siete años de edad, al igual que el tigre permanecían sedados hasta la tarde de este jueves en las jaulas del zoológico.